G.M.P. - CANGAS
Un ejemplo de este uso que se da a la naturaleza es el curso del río Saíñas, en cuyo tramo final ha trabajado la brigada mediombiental en la última semana. Desde la Fonte de Cornilló, donde el ir y venir de gente en busca de agua fresca es constante, hasta la desembocadura en la playa de Rodeira hay apenas 200 metros, pero el trayecto resulta suficiente para comprobar la conciencia de los ciudadanos y de las instituciones al respecto. Ladrillos, bloques de cemento, restos de desbroces, plásticos e incluso ropas viejas "decoran" la ribera con el objetivo principal de que el río se estreche en los meandros y no gane terreno a las fincas colindantes, a las que el agua que les riega contribuye a dar valor. En otros puntos se levantan casetas prefabricadas o de hormigón, edificios o naves de obras –como la del propio concello a la altura de la Avenida de Ourense– acosan al río, mientras los vestigios de los antiguos molinos de desmoronan por falta de medios económicos o del interés de sus propietarios.
"A verdade é que isto é unha riqueza. Toda a familia vimos a buscar auga aquí desde hai moitos anos", afirma una mujer cargada con varias botellas de plástico vacías que se dirige a la fuente próxima para abastecerse. "Hai xente que ven de fora porque a auga está moi fresquiña. Se houbera que pagala seguro que lle dabamos máis mérito", añade. Además, el desbroce de la ribera –que no se realizó antes, según el Concello, para evitar daños en la época de anidamiento y reproducción de las especies que la habitan– aumenta el atractivo del entorno para el paseo, en un espacio donde conviven distintas variedades arbóreas y en la que es habitual observar peces, así como aves que acuden para refrescarse o matar la sed.
Antes de la limpieza del Saíñas, la brigada medioambiental se ocupó también del entorno del río Bouzós y del Orxas; del entorno de varios colegios; de playas como las de Rodeira, Areamilla y Santa Marta; de caminos en Coiro, Donón o Vilanova; de recintos festivos y artísticos, como el atrio de Darbo, de espacios para la cultura, como el local de ensayos de Cimadevila; y de lugares de interés natural y etnográfico, como la "ruta dos muíños" de Aldán. El área recreativa de O Frendoal, en Liméns, es su actual ocupación, a la que seguirán otras en distintos puntos del municipio hasta la finalización de los contratos. El objetivo es poner en valor el patrimonio natural, que algunos ejemplares de la especie humana se empeñan en degradar.