JUAN CALVO - CANGAS
La propietaria de dos gestorías de O Morrazo acusada de perpetrar una estafa piramidal de 2 millones de euros en relación a la gestión de fondos de inversión, y que actualmente está en prisión, Pilar Pérez, declaró ante el titular del juzgado número 3 de Cangas que ella se limitaba a captar clientes para unas personas que eran las que realizaban las inversiones. Añadió que desconoce totalmente donde iba a parar el dinero que le entregaban los clientes que captaba. "A mí lo que me preocupaba era captar clientes y cobrar mi comisión".
La sospechosa, vecina de Bueu, fue detenida el día 20 de octubre, aunque hasta el 28 no se hizo pública su detención e ingreso en prisión. En la declaración que realizó ante el juez, Pilar Pérez se negó a dar los nombres de las citadas personas y asegura que trabajaba a comisión, al tiempo que señala que entregaba el dinero de los inversores en un sobre cerrado y de forma muy discreta a las citadas personas, con las que quedaba en una cafetería de Cangas.
Reconoce que el documento en el que figuraba el nombre de Financial Getafe fue elaborado por ella, "sobreponiendo datos de diversos panfletos". También afirma que utilizó papeles de una conocida aseguradora, para recopilación de datos de sus clientes y aseguraba a los mismos que era una rama de inversión distinta de esta compañía, con la que había roto sus contactos como agente de seguros.
Pilar Pérez afirmó ante el juez que los clientes de los fondos de inversión le entregaban dinero negro y que también era negro los suculentos intereses del 10% que recibían, conscientes de que se trataba de una inversión arriesgada y que daba intereses después de dos años. Asegura que los polémicos fondos de inversión no se encontraban dentro de lo que ella anunciaba como inversión garantizada, que es lo que le reclaman los presuntamente estafados.
No se puede rescatar
Pilar Pérez declaró ante el juez que las inversiones realizadas por esos individuos que se niega a identificar estaban situadas en sitios que no se podían rescatar, como consecuencia de la crisis financiera actual. Dice que fueron ellos quienes le comunicaron en diciembre de 2008 que no podían entregar los dividendos. La acusada mantiene que ella también perdió dinero, porque invirtió en los citados fondos. No quiso dar a conocer el número de cuenta al que le llegaban los intereses de los citados fondos y que como agente recibía la comisión en efectivo. También dijo la detenida que no podía dar una cifra del montante total de los fondos y que no tenía documentación sobre ellos, salvo apuntes en alguna agenda.
La investigación realizada por la Policía Judicial apunta a que se trata de una estafa de tipo piramidal y que los individuos de los que habla Pilar Pérez en su declaración no existen.