CRISTINA G. - CANGAS
Jesús Dacosta, que reside en Aldán y tiene 33 años, lleva dos mareas en el Indico y ya se ha librado de dos secuestros. Empezó a faenar en el "Alakrana" en abril de 2008, unos días antes del secuestro del "Playa de Bakio" y ahora tenía que incorporarse el día 20 al atunero, que los piratas somalíes capturaron el viernes con toda su tripulación a bordo. Tanto a él como al marinero de Bueu, Manuel Nantes, en la comarca le acababan los dos meses de descanso en la comarca y debían dar el relevo a otros marineros en el barco. Ahora vive con incertidumbre el futuro del "Alakrana" en donde permanece secuestrado su hermano Secundino Dacosta, de 37 años, con el resto de los 35 tripulantes, de los que ayer se sospechaba que entre ellos también se encuentra otro marinero de O Morrazo, José Carlos Meira, natural de Vilaboa pero vecino de Moaña. "Ya se había alertado que la situación se iba a complicar porque con la operación Atalanta (de control de la piratería con envío de barcos militares a la zona) los piratas se habían desplazado al sur, y la mejora de las condiciones en el mar, tras el monzón, iba a propiciar que salieran desde el barco nodriza en sus pequeñas embarcaciones" , señala Dacosta: "Se sabía que alguno iba a caer. Atrás se dijo que la cosa estaba en calma, pero porque allí era la época de mal tiempo". Dacosta cree que los barcos españoles deben de llevar militares como hacen los franceses, con cuatro soldados a bordo: "No entiendo por qué aquí no se permite. Los militares están para situaciones de riesgo. Si los mandan a Afganistán, también a los barcos. Lo único que hacemos es ganarnos el pan".
Asegura que la última vez que habló con su hermano fue el jueves anterior, "habían descargado en tierra (suelen hacerlo en las Seychelles) y nos dijo que volvían a la mar para hacer más capturas antes del relevo. Ahora es la mejor época para pescar atún, aunque también para que salgan los piratas porque las aguas están más en calma". Desde entonces ya no tuvo más contacto con él: "Cuando hay un secuestro lo primero que hacen los piratas es cortar las comunicaciones. El barco dispone de una caja azul que permite saber a Madrid su posición, pero la habrán cortado". En las dos mareas que lleva él, no vivió ningún percance importante con piratas, sí algún peligro de aviso por un barco no identificado "y tener que cambiar el rumbo, pero nunca llegué a verlos". Pese a todo reconoce que se trabaja en tensión, tanto de noche, como de día cuando echas la red.