D.G.P. - BUEU
La Institución Cultural Isleña es una nueva asociación preocupada por difundir y divulgar la realidad sobre el archipiélago de Ons. Hoy se presenta oficialmente en Bueu con unas jornadas sobre la historia de las islas.
–¿Cuáles son los motivos que les impulsaron a la creación de la Institución Cultural Isleña?
–Los impulsores de la Institución Cultural Isleña tenemos cada uno una relación distinta con Ons y Onza. Algunos son de allí; otros proceden de otros sitios; también participan otras personas que sencillamente han conocido la isla y, como nosotros, “se han dejado” ganar por ella. Tenemos la convicción de que el patrimonio humano, medioambiental e histórico de Ons debe ser conservado y fomentado. Y nos ha parecido que una asociación cultural como la Institución Cultural Isleña (ICI) puede ser un instrumento eficaz para ese objetivo. A veces, algunas personas han tenido la sensación de que, en relación con las islas, se ha debatido mucho pero no siempre se ha hecho demasiado.
–¿Cuáles son exactamente sus objetivos y fines?
–Son bastantes amplios. Un eje de la riqueza de Ons es la naturaleza, tan singular. El otro, no menos importante, viene constituido por las personas, su desarrollo histórico y sus modos de vida. Querríamos conservar y desarrollar esos aspectos, en colaboración con todas las demás personas e instituciones interesadas, que no son pocas, y naturalmente hoy también con el Parque Nacional de las Islas Atlánticas. A la vez, queremos darlos a conocer a los jóvenes y enseñar a todos a disfrutarlos de modo adecuado.Así, son fines de la ICI el cuidado del medio ambiente, las actividades deportivas y de juventud, los estudios etnográficos o históricos...
–¿Qué tipo de actividades y actos quieren llevar a cabo para conseguir esos objetivos?
–Deseamos realizar todas las actividades que sirvan a esos fines y que estén al alcance de una asociación cultural, de acuerdo con las posibilidades que ofrece la ley y los medios de que en cada caso dispongamos. Sobre todo, pienso en que son imprescindibles los medios humanos y los medios materiales. Por eso, la colaboración y las sugerencias de todos serán bienvenidas. Y, en primer término, las de los isleños. Más en concreto, convocamos reuniones y conferencias, excursiones, campos de trabajo con gente joven... Y habrá viajes, publicaciones y jornadas, como la que precisamente celebramos hoy acerca de la historia de las islas.
–¿Cuál es el ámbito de actuación de la institución: sólo el archipiélago de Ons o incluye más lugares?
–En realidad, el archipiélago es solamente el motivo inspirador y la referencia principal de las actividades. Pero “a partir” de Ons la ICI actúa igualmente fuera de allí, como cualquier otra asociación semejante.
–Usted es familiar de los últimos propietarios de la isla de Ons. ¿Es ésa una de las razones por las que forma parte de la Institución Cultural Isleña?
–Efectivamente, yo pertenezco a la familia del doctor Manuel Riobó Guimeráns, que fue propietario de las islas. Era el abuelo de mi padre. Ése es un motivo que me vincula especialmente a ellas: obviamente, refuerza mi aprecio por ellas y mi deseo de colaborar con esta Institución.
-¿Cómo se gestó la organización de las jornadas que se celebran hoy en Bueu?
–Al archipiélago de Ons no se le ha concedido suficiente atención hasta el momento, de manera que su pasado está envuelto, hasta cierto punto, en la ignorancia o en la leyenda. El propósito de las jornadas que se celebras hoy en Cela es comenzar a aportar datos e informaciones reales, que puedan servir de base a estudios posteriores o a otras convocatorias del mismo tipo. Hemos reunido un grupo destacado de expertos en diversos aspectos. En conjunto, resultará un recorrido por las islas a través de los siglos, desde el comienzo de la Edad Media hasta nuestros días, que será muy interesante.
–Bajo su opinión, ¿cómo es la relación de los vecinos de Bueu con la isla? ¿Se conocen suficientemente sus valores o cree que sigue siendo una gran desconocida?
–Las cosas han cambiado un poco en los últimos tiempos, pero sigue habiendo mucho desconocimiento. Personalmente, pienso que su inclusión dentro del Parque Nacional Islas Atlánticas –que es un hecho, con independencia de otras valoraciones– ofrece algunas posibilidades que habría que saber orientar. En todo caso, no para hacer de las islas un “reducto” ni un montaje turístico: son mucho más que eso.