G.M.P. - CANGAS
Con la afición hípica bien asentada y la "Festa Cabalar" en su cuarta edición, la principal novedad fue la ruta ecuestre que partió de Berducedo y transcurrió por varias pistas forestales, con avituallamiento en Outeiro do Aviador y descanso en la playa de A Xunqueira para refrescar los cascos a los caballos. Un campeonato de tiro á chave y una cena de hermandad pusieron fin a la primera jornada, y la segunda comenzó ayer con el raid en un circuito de 20 kilómetros entre Cruz da Maceira y O Beque que ganó el tudense César Areal con su caballo anglo árabe "Toro", seguido por José Fernández con la yegua "Sada", y del moañés Pablo Fervenza, con "Ron". Eloy Santomé y José Costas llegaron a continuación. Se repartieron 350 euros en premios (200, 100 y 50, respectivamente, los tres primeros), además de trofeos.
A las cuatro de la tarde, la actividad se trasladó al entorno de la Fonte do Meixueiro, donde se celebraron las pruebas de habilidad y "bidóns-country", en las que se valora la destreza y coordinación de jinetes y caballos. José Fernández, Pablo Fervenza y Manuel Guerra estuvieron entre los galardonados con dinero y trofeos. Centenares de personas presenciaron las pruebas, y muchas de ellas se animaron luego con el espectáculo del toro mecánico, donde Damián Gayo fue el más hábil desafiando a la máquina y se proclamó ganador del rodeo en el "lejano oeste" moañés.
Los organizadores de la Festa Cabalar, la tienda hípica Mervic, también entregaron un trofeo a un grupo de jinetes de Aldán que llegaron a lomos de sus caballos, para recompensar la larga cabalgata, y a continuación un grupo de aficionados entregaron al veterano jinete moañés Amador Martínez Gayo la placa de reconocimiento a una labor de décadas en favor de la cría caballar y de la actividad hípica. Con una jovialidad impropia de sus más de 70 años y varios ejemplares en las cuadras, sigue siendo un "puntal" de las actividades ecuestres, y así es reconocido por los aficionados más jóvenes.