G.M.P./C.G. - O MORRAZO
Las primeras lluvias que anuncian la inminencia del otoño podrían estar detrás de tres aparatosos accidentes que se produjeron ayer en distintos puntos del municipio de Bueu, donde dos coches volcaron sobre la calzada y un tercero se empotró contra un poste del alumbrado eléctrico. A pesar de la aparatosidad de los siniestros, no se registraron heridos graves, y sólo una mujer que viajaba como acompañante en uno de los vehículos accidentados necesitó asistencia médica debido a un ataque de ansiedad, aunque fue dada de alta poco después.
La intervención del 061 se produjo en torno a la una y media de la tarde de ayer en el vial que comunica Beluso con el parque empresarial de Castiñeiras para atender a una mujer que viajaba como acompañante en un vehículo Honda Civic conducido por su pareja y que volcó sobre el vial cuando, al parecer, se dirigían a una boda en la capilla de Sanamedio. Según los datos recabados, el conductor perdió el control del coche en una curva próxima al lugar de Forqueiros, junto a la conocida como "finca de Massó", se salió de la calzada, tomó un talud y volcó sobre el asfalto. Ambos pudieron salir por su propio pie, aunque la mujer fue atendida de pequeños rasguños en el lugar por personal de transporte sanitario y trasladada al centro de salud, dado su estado de nerviosismo. El conductor no precisó asistencia médica.
Una patrulla de la Policía Local de Bueu acudió también al lugar para asistir a los accidentados y señalizar el accidente, ya que el coche quedó asentado sobre su techo y ocupando parte de la calzada a la salida de una curva. También se desplazó un equipo de Tráfico, que se hizo cargo de la investigación y elaboración del atestado. El estado resbaladizo del suelo pudo influir en la salida de la calzada.
También se investiga si la lluvia contribuyó a otro vuelco de un vehículo que tuvo lugar de madrugada en la carretera entre Bueu y Marín, a la altura de Lapamán. El conductor y único ocupante del Opel Astra, vecino del municipio marinense, perdió el control del coche, que se salió por el margen derecho de la calzada, dando varias vueltas de campana sobre la misma. El piloto y único ocupante no sufrió daños que necesitaran asistencia sanitaria.
Otro de los tres siniestros que tuvieron lugar ayer en Bueu en apenas ocho horas se produjo a primera hora de la mañana en el lugar de A Ramorta, donde un vehículo Ford Focus giró en el cruce de Achadiza, posiblemente a una velocidad inadecuada, y se empotró contra un poste de hormigón que sustenta el alumbrado público. El hombre, un vecino de Cabalo, en la parroquia de Beluso, salió ileso, pero como consecuencia del impacto, el poste sufrió un desplazamiento por la base y fue vallado para atenuar evitar más daños.
El polvo y la grasa acumulados sobre el asfalto durante el verano, unido a las primeras gotas de lluvia, aumentan el peligro para el tránsito rodado. Sin embargo, el 60% de los siniestros contabilizados en los dos últimos años tuvieron lugar con condiciones meteorológicas favorables, según recoge un informe elaborado por la Guardia Civil a requerimiento de la Fiscalía. En el 19% de los accidentes llovía de forma moderada; en el 4%, intensamente, y en los restantes había niebla, hielo o viento. La concurrencia de estos factortes modifica las condiciones de la vía y obliga a extremar la precaución.