F.G.S. - MOAÑA
La oficina técnica de topografía e inventariación catastral, Otinca, tiene paralizada la segunda fase de su trabajo en Moaña, según la cual la empresa trataría de averiguar cuál es el porcentaje de errores que tiene el catastro municipal, y que saltó a la luz pública debido a la revisión hecha por el gobierno local, para cumplir la Ley que exige revisar la tasa cada diez años. Asimismo, tras concluir la primera fase el responsable de Otinca, Pastor Torres, aseguró que la ponencia de valores hecha por el Concello, y que levantó gran parte de la oposición a la revisión, está bien aplicada. "É unha ponencia equilibrada con respecto a outros concellos da zona. Esta feita nun momento de alto valor inmobiliario, pero permite unha marxe de fluctuación grande", apunta.
La razón para la paralización de esta fase es que la empresa no encontró el suficiente interés por parte de los propietarios de Moaña. "Necesitamos da autorización deles para entrar nas súas propiedades, senón non podemos investigar unha parcela de forma seria".
Torres no descarta retomar los trabajos, pero dice que lo más sensato es "ter unha reunión co Concello para plasmar o resultado final, pois os traballos se nos complicarían demasiado". Los únicos casos que se analizaron detenidamente son los de los propietarios que estaban llevando a cabo las protestas, en donde se detectaron una docena de errores, al atribuir como terreno privado alguna parte de la superficie pública lindante. "Pero estes erros, que foron corrixidos, non son representativos de todo o catastro, pois só estudamos os que xa sabiamos que ían a presentar algunha deficiencia, o resto non puidemos analizalos", matiza el responsable de Otinca, la empresa externa que contrató el Concello para analizar el catastro municipal.