REDACCIÓN - CANGAS
La Policía Local volvió a ser motivo de disputa entre PSOE y BNG de Cangas, concretamente entre la alcaldesa Clara Millán y la concejal de Tráfico e Seguridade Cidadán, María José Vilas. Al final, el tribunal que juzgará los méritos para cubrir una plaza de personal interino de la Policía Local será el diseñado por la alcaldesa y respaldado por ACE, a través de la concejala de Personal, Maruchi Álvarez.
María José Vilas entiende que la actitud de la alcaldesa es un nuevo desafío a su autoridad como concejala encargada del departamento de Policía. Y es que la regidora optó por un tribunal sin consensuarlo con María José Vilas, un tribunal donde aparecen destacados "enemigos" de la edil socialista, que trataba de imponer como presidente del tribunal al Inspector Jefe de la Policía, Alberto Agulla, que no cuenta en el actualidad con el beneplácito de la alcaldesa, más bien todo lo contrario. El hecho de poner en el tribunal al policía que María José Vilas destituyó de su cargo de jefe nada más entrar en el gobierno, lo considera una afrenta, máxime cuando no se admite su propuesta para incluir a Alberto Agulla.
El PSOE hizo esfuerzos conciliadores con el fin de cambiar la postura de una alcaldesa que no cambió de postura, pese a la amenaza de un nuevo cisma. La concejala incluso había hablado de dimisión en petit comité si Clara Millán seguía en sus trece. Se asegura que lo importante no es el resultado de la oposición, ya que se presenta uno para cubrir una sola plaza, sino la afrenta, que puede continuar si la regidora local persiste en nombrar ella a los miembros del tribunal que eligirá a los cuatro nuevos policías de Cangas, cuyas plazas todavía no fueron publicadas a pesar de haber transcurido cuatro meses tras su aprobación en Junta de Gobierno. Otra de la razones por la que no hubo cambio de posturas ayer en la Junta de Gobierno fue porque el decreto de nombramiento del tribunal ya estaba firmado y lo había hecho, Héctor Otero, en esa semana que quedó de alcalde en funciones, en un evidente descuido.
Pero el PSOE, cambiará su actitud. Este episodio supuso el fin de acercar posturas con el fin de configurar un gobierno estable, aunque fuera bajo mínimos. Así que el grupo municipal socialista revisará su política. Tal vez la hizo ya. En el pleno del pasado martes le dio la espalda, tal vez porque se intuía lo que hoy iba a suceder. Por cierto hubo altos tonos de voz en la junta de hoy.