REDACCIÓN - CANGAS
El obispo emérito de la Diócesis de Tui-Vigo, monseñor José Cerviño, recibió ayer un merecido homenaje en su parroquia natal de Aldán, en Cangas, en un acto organizado por el párroco Juan Manuel Pego, y los feligreses con motivo de la festividad del patrón, San Ciprián. Monseñor Cerviño estuvo rodeado de vecinos de Aldán y una veintena de curas, naturales de la parroquia y otros pertenecientes a la Diócesis de Tui-Vigo.
El obispo emérito ha sido siempre un gran defensor de su parroquia y ayudó a muchos jóvenes a estudiar y a inculcarles los valores de la fe. Esta faceta fue altamente destacada en el homenaje de ayer, que consistió en una misa en la iglesia parroquial y el posterior descubrimiento de un busto de monseñor en el atrio, que fue realizado por José Antunez, el mismo que esculpió las imágenes que hay en el santuario de Figueiró, en San Campio; y la del "Marinero luchando con el mar" en A Guarda.
Juan Manuel Pego, un párroco muy apreciado en el lugar, siempre quiso hacerle este homenaje y trabajó con los feligreses para que ayer pudiera ser realidad. Además el reconocimiento se hizo coincidiendo con los 89 años de monseñor.
Cerviño nació en Aldán el 21 de agosto de 1920 y fue ordenado sacerdote en Santiago el 6 de abril de 1946. Fue nombrado obispo titular de Benposta y auxiliar de Santiago en junio de 1968 y ordenado obispo en Santiago el 28 de julio de 1968. El 8 de noviembre de 1976, el Papa Paulo VI lo nombró obispo de Tui-Vigo. Tras 21 años de servicio pastoral en la diócesis renunció al llegar a la edad canónica.