F.G.S. - MOAÑA
El emisario submarino de agua entre Vigo y los depósitos de Moaña y Cangas, sufrió ayer de madrugada una nueva fisura, de unos 40 centímetros de ancho, muy cerca de la anterior avería que tuvo lugar el pasado 12 de agosto, a 4 metros de profundidad. Pero a diferencia de aquella ocasión, esta vez las reservas de agua de la comarca no sufrieron ningún descenso significativo. Y eso que sólo desde que a las 7.00 horas Aqualia se enteró del problema, se calcula que se han perdido unos tres millones de litros de líquido.
La empresa concesionaria fue alertada a primera hora por los agentes de vigilancia del puerto deportivo de A Lagoa, en Teis, de que estaba saliendo agua a presión de la tubería. Alrededor de la una de la tarde los operarios de Aqualia procedieron a equilibrar la presión del interior del emisario con la de fuera, para evitar que se siguiera perdiendo más agua. Por la tarde procedieron a colocar una abrazadera metálica exterior de unos 40 centímetros. El problema se solucionó alrededor de las 17.00 horas.
"Tivemos sorte, pois a diferenza da anterior fuga esta vez colleu o tanque de Ameixoada (al que llega la tubería) cargado, e non se produciu ningún descenso grande da cantidade de auga almacenada", explica el concejal de Servizos e Obras de Moaña, Víctor Pastoriza.
Esta nueva avería pone de manifiesto la necesidad de aligerar los trámites para la construcción de una segunda tubería submarina que surta a los vecinos de Moaña y Cangas con el agua llegada desde el embalse de O Casal, al otro lado de la ría.
La tubería nueva discurriría paralelamente a la anterior, y tendrá una longitud de unos 8.800 metros. Se trata de una infraestructura que permitirá llenar con mayor celeridad el depósito de O Casal, que tiene capacidad para 3.000 metros cúbicos y que a su vez surte al de Cangas. Así, la comarca también tendría las espaldas cubiertas en caso de que se produjera otra avería del estilo de la de ayer. Y es que ambos municipios corren, en la situación actual, serios riesgos de sufrir cortes de agua, sobre todo en la temporada de sequía. La razón de este problema es el elevado consumo de agua y la sobreexplotación de los manantiales locales, pues la población de O Morrazo no deja de crecer en los últimos años.
Pero este proyecto, que fue presentado en abril del año 2008, sufrió una serie de retrasos, y como muy pronto estará disponible a finales del año 2010, ya que la ejecución tardará como mínimo 15 meses.
"Temos que poñernos de acordo con Cangas para transmitirlle este problema á Xunta, pois se a fenda se producira no medio da ría tardaríamos moito en amañala", dice el edil.