REDACCIÓN - CANGAS
Antonio Piñeiro Avendaño nació un 26 de octubre de 1918 en Pedra do Cabezo, en Espiñeira (Aldán). Vecino de Liméns, se casa en el mes de septiembre de 1945 a los 26 años y tuvo tres hijos, dos hombres y una mujer, tal y como recuerda la Asociación Memoria Histórica 28 de agosto, uno de cuyos integrantes es Xoán Chillón.
Era el mes de julio de 1936 cuando, con 17 años, llega del mar, procedente de Leixoes, y es apresado en el propio muelle. La esperanza republicana que surgió el 14 de abril de 1931, recuerda esta asociación, era truncada por el levantamiento militar de 1936. Antonio Piñeiro fue trasladado a la cárcel preventiva de San Simón en donde permanecerá de 1936 a 1938. Con motivo del traslado de 210 presos menores de 20 años, será encarcelado en Vitoria durante 13 meses desde finales de 1938 hasta 1940. En ese año lo trasladan a Valladolid, en donde permanece 9 meses. El cangués se enfrentó a un juicio en Pontevedra y fue condenado a una pena de 12 años: “Os seus cargos, naquel falso xuicio, eran a participación en levantamentos insurxentes anteriores e na folga de 1934, cando inda non nacera ou tiña 15 anos”.
En los últimos años, a Antonio le gustaba volver a la isla de San Simón. “Isto é unha marabilla”, decía recordando aquella otra época de represión, chinches, piojos e insalubridad “recreando polo paseo dos buxos, aqueles paseos de liberdade arelada e comentando vivencias”.
Homenaje en 2006
La asociación canguesa recuerda que en los actos de conmemoración del 28 de agosto en 2006, de homenaje a los mártires de Angueiro en Cangas y en el barco Hidria II, en el muelle del transporte de ría donde se exponía una muestra sobre la represión del mundo marinero, se realizó un merecido homenaje a Antonio Piñeiro Avendaño y Dolores Rodal Blanco. Aquel acto de homenaje es recordado ahora por sus compañeros en la asociación que expresan su “recoñocemento eterno a unha das persoas que quedaban presentes e aos valores que el personificaba”.
De este marinero republicano destacan sus valores de solidaridad, dignidad, libertad y tolerancia “espello onde nos debemos seguir mirando”.