REDACCIÓN - CANGAS
La empresa promotora del proyecto del puerto deportivo de Massó, Marina Atlántica, volvió a manifestar ayer la firme voluntad de dialogar hasta la saciedad con quien corresponda para solucionar el conflicto. Reitera su total respeto a los marineros y a la Cofradía de Pescadores de Cangas, pero también recuerda su derecho a llevar a cabo un proyecto legal. Asegura que su paciencia para dialogar no está agotada y que espera que muy pronto la conselleira de Mar, Rosa Quintana, convoque esa mesa de negociación que propuso cuando se reunió el lunes con la Cofradía de Pescadores “San José de Cangas”.
Proyecto
Respecto al proyecto del puerto deportivo, la empresa siempre ha defendido que las dos terceras partes del mismo son actuaciones de recuperación de la costa. El ingeniero del proyecto, Manuel Cameáns, señaló que se partió de la base de unas instalaciones abandonadas y en ruina y que la forma más clara de concebir un puerto de uso público es hacer unas instalaciones náuticas, además de poner en valor dos playas en el lugar y crear un paseo peatonal con zonas verdes.
El proyecto tiene una inversión de 18 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. Abarca desde la planta congeladora de Frigoríficos del Morrazo hasta Punta Balea, donde la empresa constructora Puentes y Calzadas retomó las obras en el mes de abril. En el primer tramo, desde Frigoríficos a la fábrica de Massó, el proyecto incluye un paseo voladizo de madera sobre la actual playa, que se respetará y en donde se recuperará parte de la rampa de varada. La otra será ocupada por un relleno para dar anchura a la zona de entrada al puerto. Delante de la fábrica se construirá una zona ajardinada, de 3.152 metros cuadrados, con un relleno al mar, que se unirá al otro junto al actual muelle delante de la fábrica para hacerlo en línea recta, ya que en la actualidad tiene forma en z. Desde la la fábrica se construye un paseo peatonal hasta Punta Balea, donde se reconstruirá sólo la antigua rampa de la ballenera, que se salva con un puente. El dique se amplía hasta los 400 metros y se girará para formar un abrigo paralelo a la costa. Dentro de esta lámina de agua se ubicarán 420 amarres para barcos deportivos en pantalanes, “que se alejan de la línea de costa para evitar rellenos”.