ANA PATIÑO - BUEU
El festival de cortometrajes que se ha celebrado a lo largo de esta semana en Bueu y que se clausura mañana con la entrega de premios y la fiesta en el pub "Aturuxo" ha contado con la participación de los mejores films de poca duración del panorama internacional y que tratan diversas temáticas entre las que predomina el drama.
El cine de autor lleva a la pantalla la problemática existencialista y desarrolla una mayor implicación social a la hora de reflejar el dolor, que dista mucho de lo que la mayoría del público está acostumbrado a ver en las grandes producciones norteamericanas, mucho más comerciales, pero también más superficiales. Manuel Pena, director de cortometrajes y miembro de Melodía Visual, entidad organizadora del FIC de Bueu, señala que "los cineastas expresan el dolor y la realidad social de una forma artística y pedagógica" e indica que aunque a la hora de seleccionar a los participantes se buscaba la diversidad, lo que debe primar es la calidad: "Nos gustaría que hubiese más comedia pero no ha podido ser así".
Sin embargo han conseguido ofrecer una gran variedad de temáticas, entre las que se encuentra la cruda realidad de la violencia de género en la historia de "Reacción", de David Victori, el maltrato infantil en "El encargado" de Sergio Barrejón o el maltrato de un padre hacia su hijo en DK, de Aaron Selmi. Manuel Pena explica a modo de anécdota que "justo estos tres films se proyectaron el lunes y la gente salió abatida de la sala" y que el miércoles cuando se proyectó "Manual práctico del amigo imaginario se notó que la gente tenía ganas de reírse".
Entre las proyecciones que hasta ahora ha acogido el FIC, algunas cuentan historias de dramas familiares como el corto belga "É finita la commedia", de Jean- Julien Collette y Olivier Tollet; o "Love", de Biel Mauri, en la que todos los miembros de una familia, menos el personaje de Karten sufren algún tipo de discapacidad. En otros casos se trata el tema de la vejez desde la comedia como en dos de los films de ayer" Los dedos de los pies", de Laurent Denis (Bélgica) o desde el drama, como en "Today is Sunday", de Isaac Berrokal.
El cambio climático aparece como tema central de "The end", del director Eduardo Chapero- Jackson y que es por otra parte el más largo del festival con casi 30 minutos de duración. En cambio el más corto es "Ya no voy a hablar más", de Hugo Sanz, que sintetiza una gran historia en tres minutos. Además en otros films se tratan temas como la prostitución de los inmigrantes, en Miente de Isabel Campo o la pobreza de "La carrera", un corto de Alam Raja.
La sala del Centro Social do Mar se llena en cada sesión de espectadores de todas las edades, desde niños hasta personas mayores y comprobar la buena acogida que ha tenido el festival en el municipio llena de satisfacción a sus organizadores que saben mejor que nadie que el cine de autor no suele mover a las masas y en esta ocasión parece que lo ha logrado. Esta noche cierran el festival, "The end"; "El misterio del pez", de Giovanni Maccelli; "Foto" de Andrés Salaberri; "Enemigos", de David del Águila; y "Ya no voy a hablar más".