CÉSAR COLLARTE - BUEU
Efectivos de la Policía Local de Bueu, Protección Civil y del 112 procedieron ayer al rescate de un hombre en Cabo Udra después de que permaneciese ocho horas tirado en las rocas con fracturas en ambas piernas. La odisea por la que tuvo que pasar A.B.G., de 36 años, comenzó alrededor de las once de la mañana, cuando se acercó por el lugar para comprobar la marea para pescar con caña. Fue entonces cuando tras un mal apoyo se precipitó hacia las rocas en un desnivel de entre cuatro y cinco metros de altura.
La caída le provocó fracturas en ambas piernas, entre otras heridas, lo que le impidió abandonar el lugar por su propio pie. Sin medios para poder solicitar ayuda y en una zona sin demasiado movimiento de personas, al hombre, natural de Bueu aunque vecino de A Fraga (Moaña), no le quedó más remedio que aguardar un golpe de fortuna para que alguien pudiese rescatarlo. Y eso se produjo poco antes de las siete de la tarde, cuando un buzo que estaba por el lugar lo vio y dio de inmediato aviso al 112, que se coordinó con Policía Local y Protección Civil para acometer el operativo de rescate.
La comitiva accedió al lugar donde se encontraba el accidentado a pie y lo encontró visiblemente dolorido y con mucho frío, aunque con el alivio de que su odisea tocaba a su fin después de más de ocho horas. A.B.G. fue trasladado al sanatorio de Povisa, en Vigo, para que fuese atendido de sus heridas.
A pesar de la gravedad del accidente, todos coincidían en señalar que el hombre había tenido bastante fortuna. Primero por haber caído de pie, y después por haber sido visto por un buzo poco antes de anochecer, algo que hubiese complicado mucho su búsqueda.