REDACCIÓN - CANGAS
La charanga "Arrincadeira" abría el desfile preparado para el disfrute de los más pequeños. El cartón piedra se dejaba llevar por potentes todoterrenos y el Rey Neptuno ganaba en majestuosidad a las también aristocráticas Nefertiti y Cleopatra. Y cierto que los niños disfrutaron, sobre todo encima de las carrozas, donde los disfraces nos remontaban a las antes llamadas fiestas de primavera, cuando celebrar el carnaval o antroido estaba prohibido y perseguido por la Guardia Civil. El glamour era también de cartón piedra, como esos grandes escenarios de la época de Joseph L. Mankiewicz, así que los niños se sentían dentro de escenarios de películas. El confeti corrió por las calles y durante el desfile la charanga acabó con la música de las atracciones.
Las seis carrozas que salieron de Frigoríficos de O Morrazo atrajeron la atención de un público que tuvo que esperar casi una hora para ver el desfile. Entre el frente marítimo y el Concello de Cangas se acumulaban los padres con su hijos para aprovechar el último día de las fiestas de Cangas. Los pequeños hicieron correr de un lado a otro a los padres, que demostraron estar en forma. Eso sí, alguno se marchó con cierto disgusto porque esperaba que de esas carrozas, de las que salían caramelos en otras épocas del año, no lo hacían en este. No lograron entender muy bien la diferencia, pero aprovecharon para tirarse el confeti, del que también dieron buena cuenta. Pero los que mejor se lo pasaron en grande fueron los integrante de la última carroza. Desde allí se lanzaban pequeños fuegos de artificio que sorprendían por su astucia.
En determinados momentos hubo cierto desconcierto. Un autobús se introdujo de manera insospechada en el desfile de carrozas, tanto a la ida como a la vuelta. La organización también se quedó tan sorprendida como el público asistente, que fue bastante.
El final de las fiestas de Cangas fue la actuación del grupo "Fía na roca" en la Plaza das Pontes, que actuó después del grupo "Lembranzas da Ría". La verbena se celebró en la Alameda Vella a cargo de la orquestas "Ría de Arousa".