ANA PATIÑO - CANGAS
Un bajo en la calle Lisboa será el nuevo domicilio de las asociaciones de caridad de Cangas, Santiago Apóstol y San Vicente de Paul. El antiguo local que se encontraba frente al colegio Compañía de María y que compartían con Cáritas se les ha quedado pequeño. Ahora los dos colectivos benéficos se han independizado e intentarán comprar el local para montar un comedor benéfico.
La idea es reunir el dinero suficiente para adquirirlo y por ello han incluido esta iniciativa en el proyecto Leader. De este modo Cangas tendría el comedor social del que ahora carece.
Según señala una de las voluntarias "hemos tenido la gran suerte de que Francisco Fraga (Pancho) nos cediera este local más grande". Ya se han trasladado a su nuevo domicilio en la calle Lisboa, 3 (al lado de la guardería El bosque encantado) y están a disposición del público todos los días laborables y de 17.00 a 19.00 horas.
El propietario del bajo le ha hecho una concesión por siete años con opción de compra y le cobra sólo un euro al año. Una parte del local ya está preparada para la recogida de alimentos, ropa, muebles o juguetes para las personas más desfavorecidas. Aquí trabaja un grupo de voluntarios y voluntarias que contribuyen desinteresadamente al bienestar de los demás.
Reparto
Una vez a la semana se realiza el reparto de alimentos a familias y personas que habitualmente solicitan la ayuda de las asociaciones de caridad.
Cada diciembre, coincidiendo con la Navidad organizan la "operación kilo". Se trata de una iniciativa que pretende recolectar alimentos para repartir entre quienes más lo necesitan. Los supermercados, tiendas o particulares suelen aportar su granito de arena a la causa y así apoyar el trabajo de los miembros de las asociaciones de Caridad Santiago Apóstol y San Vicente de Paul.