REDACCIÓN - CANGAS
Las seis playas con Bandera Azul en Cangas (Areabrava, Nerga, Liméns, Areamilla, Menduíña y Rodeira) estaban alertadas de que en la jornada de ayer se iba a realizar un ejercicio de salvamento en alguna de ellas, en torno a las cinco de la tarde. Finalmente, Rodeira fue el escenario elegido para el simulacro y que dio muestra de la efectividad de los equipos de socorrismo con un rescate en lancha (fuera de la zona de baño), en unos cinco minutos , y otro a nado (trasladando a la "víctima" a remolque), en ocho minutos.
El objetivo, como señala el coordinador de los equipos, Cesáreo Coya, es "autoevaluarnos, sacar conclusiones y aprender de los errores". La actividad congregó a decenas de curiosos alrededor de los "heridos" y pese a que la megafonía advirtió de que era una situación ficticia, algunos se llevaron un buen susto. Otros, como una enfermera que paseaba por la orilla, llegaron incluso a ofrecer su colaboración en los primeros auxilios.
El equipo de socorrismo de Rodeira (integrado por cuatro socorristas y un patrón) vigilaban de forma rutinaria la playa, creyendo que el ejercicio se habría hecho en otro arenal, porque ya habían pasado veinte minutos de la hora prevista. Fue entonces cuando, en las proximidades de una embarcación situada fuera de la zona de baño, un nadador comenzó a agitarse y a pedir auxilio, al tiempo que otra mujer hacía lo mismo dentro de la zona de balizaje.
Desde el puesto de vigilancia dieron la alerta y el equipo se coordinó: algunos subieron a la embarcación de rescate y otros salieron a nado a por la otra "víctima". Una vez rescatados, se les practicaron los primeros auxilios y una inmovilización en bloque por una posible lesión medular. La concejala de Turismo, Mercedes Giráldez, se desplazó hasta la zona y expresó su especial "satisfacción" hacia los equipos de socorrismo de este año.