J.C. - CANGAS
Primero hubo vecinos escandalizados por el olor de la concha del molusco acumulada en el cementerio. Las quejas llegaron hasta la propia concellería de Obras y Servicios. Más tarde, el Partido Popular cogió la bandera del berberecho para denunciar no sólo el mal olor que soportaban los vecinos de Aldán próximos al cementerio, sino que puso en duda la eficacia una medida que lleva realizándose años en todos los cementerios de Cangas, que es la de arrojar a los pasillos del cementerio este material, que se empleó durante décadas con éxito para absorber la humedad y así evitar filtraciones en los panteones. Filtraciones que, por cierto, se están sucediendo en el camposanto de Aldán y de las que tomó buena nota la alcaldesa de Cangas y el primer teniente de alcalde, Clara Millán y Héctor Otero, respectivamente, en la visita que realizaron en junio al cementerio.
Aseguran los populares que la medida es decimonónica y que en el siglo XXI hay otros métodos más eficaces para luchar contra las humedades en los cementerios. Además, indica que la concha del berberecho debe tener el mismo tratamiento de desecho que la del mejillón.
Claro, las consideraciones técnicas del Partido Popular dejaron perplejo a toda la concejalía de Obras, incluyendo al propio sepulturero, que fue el que se encargó en su momento de conseguir la concha de berberecho, tarea que lleva años realizando y de la que ya se encargaba sin necesidad de recibir una orden en este sentido, según señala el propio edil de Obras, Héctor Otero. ¡Pero se sempre se fixo así! O cementerio de Coiro, que foi feito polo goberno do PP tamén ten esta concha. Tódolos camposantos o teñen. Xa non entendo nada".
Sí reconoce el concejal las quejas por el mal olor de la concha acumulada. Asegura que se lavará próximamente, trabajo que consiste en algo tan simple como "darlle un mangueirazo" para quitarle el malo olor que desprende y después se arrojará en el cementerio.