REDACCIÓN - CANGAS
Un conductor, vecino de Domaio, en Moaña, A.M.G.L., resultó ayer ileso de un aparatoso accidente de circulación ocurrido en Aldán, en Cangas, cuando el coche que conducía, un Opel Astra, arrasó varias piedras y madera del paseo marítimo y quedó volcado en la carretera. El siniestro ocurrió sobre las cinco de la madrugada y según vecinos del lugar, que se despertaron por el fuerte impacto, el conductor salió por su propio pie a través de la ventanilla de su lado y con un teléfono móvil llamó a unos amigos que estaban pescando.
Todo indica, según manifestó él mismo por teléfono a la Policía Local que le sobrevino el sueño y perdió el control del vehículo. El joven alertó de lo sucedido a la Policía sobre las siete de la madrugada y cuando los agentes se desplazaron al lugar ni él ni el vehículo estaban, porque ya lo había retirado la grúa.
Desde el Concello se ordenó el desplazamiento de la brigada de obras que durante la mañana se dedicó a recomponer el paseo volviendo a colocar las piedras desplazadas y reponiendo la madera.
El vehículo quedó bastante destrozado y debido al golpe y al vuelco perdió cantidad de aceite por lo que fue necesaria la presencia de Protección Civil, que acudió al lugar a la limpieza de la calzada, por donde además se accede al puerto de Aldán.
Rescate de herido en Barra
Por otra parte, Protección Civil de Cangas acudió ayer por la tarde en la zodiac al rescate de un joven de 17 años que se había caído en unas rocas en la playa de Barra, en concreto en la zona conocida como Cabo Pequeno. Protección Civil fue alertada por Salvamento Marítimo que recibió el aviso de una embarcación de recreo fondeada en la zona. Los miembros de Protección Civil se desplazaron en la zodiac con el socorrista y el joven fue atendido en las mismas rocas de rascazos en las piernas, codo y cortes en los pies. A continuación fue trasladado en la zodiac a la playa sin que necesitara más atención sanitaria.
Protección Civil también atendió ayer un incendio de una campana extractora en el edificio número 2 de la calle Alexandre Cribeiro, aunque sin mayores complicaciones.