REDACCIÓN - CANGAS
"Os vendedores da praza de Cangas sufren exactamente os mesmos problemas que os ambulantes, porque o incumprimento da lei por parte do Concello é o mesmo". Así resume Francisco Romero, uno de los vendedores ambulantes del mercadillo cangués, la situación que padece el colectivo, y critica a los responsables municipales por la supuesta discriminación de los autónomos frente a los cooperativistas. Afirma que su futuro es incierto, y cuando no puedan seguir, con ellos se irán también "os escasos empregados que intentamos manter".
El denunciante ya remitió escritos al Concello en varias ocasiones en los que solicita, entre otros, la "colaboración necesaria para evitar a instalación de postos ambulantes con vendedores intrusos ofrecendo mercancías ilegais, así como unha revisión dos permisos municipais por se algún fose concedido sen ter en conta o lexislado na Lei de Cooperativas de Galicia", y reclama que el trato sea igual para todos los ambulantes y se les exija el cumplimiento estricto de la legalidad para que no se den privilegios.
"A única axuda que pedimos é que nos deixen continuar traballando e cotizando", solicita Francisco Romero, que para ello considera necesario que, o bien la Administración ejerza el control que la ley reconoce como obligatorio, "ou ben se nos permita directamente aos perxudicados exercelo". Discrepa de los métodos empleados por la Administración municipal, de la que asegura que, sólo con tomar dos medidas, "conceder un posto para cada empresa ambulante, como medida antimafia" y "dar de alta a tres mil persoas que andan por toda Galicia pululando polas feiras ofrecendo mercancías ilegais e burlándose de cumprir cos impostos que pagamos todos, porque se teñen por persoas moi especiais".
Lamenta que los responsables políticos den amparo a los vendedores ambulantes que incumplen sus obligaciones y que "pensan que están nun mundo onde poden disfrutar todos os dereitos sen obrigas algunhas", concluye.