REDACCIÓN - CANGAS
Gracias a un control de la Guardia Civil, José Luís Caíño, vecino de Cangas, pudo descubrir que el seguro que había contratado para su automóvil no estaba dado de alta. Los trámites de contratación y el pago de la póliza se gestionaron a través de la agencia de Cangas a la que han demandado varios clientes. Una vez descubierto el supuesto fraude y tras la publicación de su caso en FARO, el vecino recibió una veintena de llamadas de personas que se veían en similar situación. Tras el encuentro de ayer, los clientes que acusan a la gestoría de “estafa” están creando una asociación de afectados “para gañar máis forza”, asegura José Luís que ya se ha iniciado los trámites con un abogado.
“Conducía o meu fillo”, afirma José Luís, cuando los agentes de la Guardia Civil le dieron el alto. Fue el primer paso para descubrir que su automóvil no aparecía registrado en ninguna compañía aseguradora, a pesar de que el afectado poseía un recibo de pago. “Sabemos que hai moita xente nesta situación; non somos só os que estamos aquí”, asevera Caíño, en referencia a sus compañeros durante la reunión de ayer.
“Vuelva usted mañana”
Los afectados por este supuesto fraude millonario se sienten “engañados”. Los retrasos en la llegada de las pólizas o en el cobro de los planes de inversión se solucionaban con “excusas” para justificar las demoras. “Es el cuento del vuelva usted mañana”, asegura una de las clientas de la gestoría. “Cuando cerró la oficina en Cangas me llegó a asegurar que iba abrir una en la Calle Noria”, añade otra de las afectadas.
Una de las razones que más aumenta la “indignación” de los clientes es la confianza que depositaban en la gestora. “LLevaba con ella 13 años”, relata una de las clientas. “Mi hija y mis nietas también aseguraban ahí sus coches”, lamenta.
Los afectados han hecho un llamamiento a todos los clientes de la gestoría que estén en la misma situación para que se unan y “facer máis presión”.