D.G.P. - BUEU
Amalia López Couso probablemente no olvidará la fecha del viernes 7 de agosto en mucho tiempo. Ese día, como otras tantas veces, fue al cementerio marinense de Seixo a visitar la tumba de su marido, Alberto Reiriz Otero, fallecido hace casi ocho años. Sin embargo, lo que se encontró con un nicho vacío porque alguien se había llevado el féretro. "Al ver que estaba abierto no quise mirar más y me fui corriendo al coche temblando con el miedo", asegura ahora. Después de las oportunas llamadas e investigaciones por parte de la Policía Nacional, la mujer asegura que fue su antigua suegra la que mandó retirar el cuerpo del camposanto de Seixo para trasladarlo al cementerio municipal de Bueu.
"La llamé y ella no me lo negó. Sé también que ahora está en el de Bueu, pero ese traslado se hizo sin mi permiso y sin el de mi madre, que es la propietaria del panteón en el que estaba enterrado", explica la viuda. Por eso, ya presentó la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional y está esperando a que concluyan su investigación para llevar el caso a los tribunales. Si es así, la denuncia podría hacerse extensiva tanto a quien realizó el traslado como a quien lo autorizó. "Yo no di mi autorización y para sacar el ferétro necesitaban el de la propietaria del panteón, que es mi madre y no sabía nada de todo esto", insiste la mujer.
El marido de Amalia López era buzo y su familia es natural de la isla de Ons y de Bueu. El próximo mes de noviembre se cumplirán ocho años de su fallecimiento y además de viuda dejó una hija pequeña."Yo vivía en Seixo y quise que se enterrase allí", cuenta. Su familia política ya le planteó hace tiempo la posibilidad de trasladarlo a Bueu, a lo que siempre se negó. "No sé como consiguieron el permiso o si utilizaron a alguien para firmar por mí", dice ahora. La mujer también tiene miedo por su hija y por como le está afectando esta situación. "No quiso comer nada hasta ayer y me pregunta cuando podrá ir a visitar la tumba de su padre", relata la viuda.
Ahora lo único que espera es que los agentes de la Policía Nacional de la comisaría de Marín concluyan las investigaciones que están llevando a cabo y que verifiquen la validez del permiso que se utilizó para trasladar el cuerpo de Alberto Reiriz Otero. Luego asegura que emprenderá las pertinentes acciones judiciales.