G.M.P. - CANGAS
El autocompactador de basuras de la plaza de abastos de Cangas volvió a averiarse el fin de semana, y tanto los comerciantes como el Concello dicen estar "fartos" de que la situación se repita cada dos por tres. La Mancomunidade ha recogido las quejas y, con el argumento de que, además de antihigiénico y antiestético, las leyes sanitarias obligan a priorizar la retirada de los restos de carne y pescado que no se destinan al consumo humano y darle un tratamiento preferente, ha propuesto instalar una cámara frigorífica para almacenar esos subproductos previo a su traslado a una planta de procesamiento. La alcaldesa ha recogido el testigo y ha dado instrucciones para que se acondicione el espacio que ocupaban los servicios exteriores de la plaza de abastos, donde se retirarán los sanitarios, se demolerá el tabique intermedio y se instalará una cámara frigorífica de cuatro metros cúbicos.
La medida podría aplicarse en los demás municipios de la comarca. "Diariamente prodúcense nos concellos integrantes da Mancomunidade diversos inconvenientes derivados da incorporación aos contenedores verdes (fracción resto) dos residuos das pescaderías e carnicerías das prazas", reconoce el presidente de la institución comarcal y alcalde de Moaña, Xosé Manuel Millán, en el escrito que justifica la medida. Añade que la normativa comunitaria establece que los restos de carnes y pescados deben recogerse, transportarse e identificarse "sen demoras indebidas". ["Los subproductos animales y los productos derivados de los mismos serán recogidos, transportados, almacenados, manipulados, transformados, eliminados, puestos en el mercado, exportados, conducidos en tránsito" y transformados o incinerados en una planta autorizada, dice textualmente]. Para poder realizar una recogida específica, el primer paso es disponer en los mercados de abastos de un cuarto de frío donde almacenarlos, sin que se produzcan olores ni vertidos, así como contratar a una empresa que se encargue de recogerlos y trasladarlos.
La cámara de frío que se instalará para almacenaje de dichos restos tiene unas dimensiones de 1x2x2 metros y dispondría de un contenedor interno intercambiable para permitir su retirada. Millán advierte de que, para poder realizar el aprovechamiento de esos restos, su depósito debe ser "escrupuloso", dejando únicamente partes de los despieces de los animales, sin envases, bandejas o cualquier material que no sea orgánico. Para lograrlo, "é indispensable a implicación tanto dos vendedores como do persoal municipal encargado do establecemento", y con ese objetivo, la alcaldesa convocará una reunión con el jefe del servicio y los representantes de la asociación de vendedores de la plaza de abastos.
La intención es ponerlo a funcionar "a curto prazo", y la aparejadora municipal ya trabaja en la propuesta para ubicar la cámara en los referidos servicios, que llevan años inutilizados. En el mercado de Moaña existe, desde hace varios años, una cámara de frío de uso compartido, que contribuye a paliar el problema, pero en Cangas no se ha dado ese paso.
Lo que no aclaran los responsables municipales ni de la Mancomunidade es quiénes van a pagar el sobrecoste del servicio, ya que será necesario contratar a una empresa especializada en el tratamiento de este tipo de residuos, al margen del que ahora realiza la empresa concesionaria. Algunos técnicos apuntan a que la gestión de los restos debe repercutir –al igual que sucede en otros municipios– en los titulares de las pescaderías y, sobre todo, de las carnicerías, por el mayor volumen de sus residuos, aunque ese punto aún no se ha concretado.