NOELIA MOLANES/G.M.P. - CANGAS
Demoler la Casa do Mar y levantar en el solar un edificio que acoja a distintos colectivos sociales, con especial protagonismo para personas mayores. En esa propuesta del Concello de Cangas, que el anterior vicepresidente gallego, Anxo Quintana, se comprometió a financiar, siguen trabajando los técnicos municipales, y la alcaldesa espera que la Xunta mantenga el compromiso, a pesar del cambio de color político. El proyecto estará rematado a principios de setiembre, y Clara Millán, que ya ha solicitado entrevistarse con el presidente, Alberto Núñez Feijóo, y con la conselleira de Benestar, Beatriz Mato, se marchará a Santiago a pedir que se ejecute.
El anuncio lo hizo ayer la regidora en el transcurso de un acto para presentar la fiesta de las personas mayores, al que asistían representantes de los colectivos que las agrupa. Les explicó que la titularidad del inmueble vuelve a ser municipal, después de más de tres décadas adscrito a la Administración estatal. Dispone de una superficie aproximada de 400 metros cuadrados, donde, después de demoler las viejas instalaciones se podrá construir un edificio con bajo, tres plantas y aprovechamiento bajo cubierta.
Distribución del inmueble
En el sótano se ubicarán la sala de calderas y la infraestructura técnica, como telefonía y electricidad. En la planta baja, el proyecto que está redactando la arquitecta municipal María Isabel Medraño contempla un amplio espacio como sala de baile, una de las demandas en las que más insisten los colectivos de mayores. Despachos, servicios y estancias para realizar actividades, como teatro, talleres de memoria, cursos o manualidades, cafetería y sala de juegos de mesa completan la distribución de esa superficie. “Unha obra maestra”, si se ejecuta tal como está previsto, exclamó el presidente de la asociación Santiago de Cangas, Juan Santos, quien adelantó que “nun prazo de dous meses”, el colectivo tiene previsto abandonar el local alquilado, por el que pagan 1.300 euros mensuales y que les resulta difícil afrontar, ya que no cobran cuota alguna a sus socios.
Las plantas superiores del edificio se destinarán a dependencias de los distintos colectivos, que tienen finalidades y actividades heterogéneas, por lo que sus representantes serán convocados por la alcaldesa antes de definir el reparto interior, con el fin de escuchar sus necesidades y sugerencias. Clara Millán hizo hincapié en la céntrica ubicación del inmueble, ”en pleno corazón do centro urbano” . Además de las personas mayores, el edificio acogerá colectivos como Adicam, Aspamsim, grupos de baile, corales y asociaciones de vecinos, entre otros.
La propuesta estará lista en septiembre para llevar a la Xunta
El proyecto de construcción de un centro social en los terrenos que ocupa la Casa do Mar estará terminado a principios de setiembre, según las previsiones de la alcaldesa, que no espera ser citada antes de esa fecha para hablar con los responsables autonómicos. El trabajo corre a cargo de la arquitecta municipal Mabel Medraño, de la que la alcaldesa destacó su “profesionalidade, adicación e esforzo” para realizar este trabajo y otros anteriores, como la calle San Xosé, Eirado do Señal y el local de ensayos de Cimadevila, o las actuaciones financiadas con fondos del plan estatal de estímulo del empleo y la economía, “Plan E”, como la reforma integral de la Casa da Cultura o de la Casa da Música, entre otros. Además, destacó la colaboración de la aparejadora Carmen Cancela, ya que, entre ambas, evitaron al Concello realizar contrataciones externas y el correspondiente desembolso económico.
El inmueble actual deberá demolerse
El edificio de la Casa do Mar fue desalojado y desmantelado en su interior, hace ya varios meses, tras certificar los técnicos graves deficiencias estructurales que hacen inviable su conservación. Los planes incluyen la demolición para dejar libre la finca.