NOELIA MOLANES CANGAS
Hay quienes no se conforman con ver sólo un lado del espejo. Por eso, la aventura y el afán explorador también tienen cabida en las tierras y en las rías morracenses. Existen varias empresas locales que se dedican a comercializar estas opciones de ocio, aunque en su mayoría son clubes de kayak, vela y windsurf que buscan una fuente alternativa de ingresos. Las tarifas varían desde los 5 euros que cuesta alquilar un kayak monoplaza durante una hora hasta los 117 euros que vale un cursillo de windsurf de dos horas durante cuatro días.
Uno de los principales valores que se explotan en el ocio alternativo de la comarca es precisamente el entorno marítimo de las rías de Aldán, Vigo y Pontevedra. Una de las prácticas más extendidas es el alquiler de kayaks para recorrer las playas y, en muchos casos, "para evitar los problemas de aparcamiento" como señala Araceli Menduiña, del Club A Pinela. En esta entidad deportiva, los sábados pueden llegar a alquilar hasta 30 plazas en los kayak. "Hay gente que lo coge sólo una hora para probar y otros, los más jóvenes, lo alquilan todo el día" asegura Menduiña. En la base náutica de San Xián, la empresa Xacarandaina organiza rutas con piragua por el entorno de la Ría de Aldán y de la isla de San Simón. Los grupos están limitados a ocho embarcaciones y la tarifa para un paseo de jornada completa es de 50 euros por persona. Uno de los socios de Xacarandina, Pedro Quiroga, reconoce que la crisis económica está afectando mucho al sector. Desde que comenzó el verano han llegado a organizar tres rutas a la semana aunque admite que "la gente no está para gastar en ocio, viene con el dinero justo".
El Club Ensenada de Liméns y el Club Náutico Cangas ofrecen cambiar el remo por la vela de windsurf. Los cursos para practicar este deporte están al alcance de los usuarios a partir de 60 euros. En el náutico cangués los cursos de windsurf durante cuatro días, por dos horas diarias, cuestan 117 euros con equipación completa. El responsable del Ensenada, Víctor Robleda, asegura que "la gente busca el contacto con el mar" y por este motivo se aventuran a vivir este tipo de experiencias.
Por su parte, en el Club Náutico Rodeira ofrece cursos de 15 horas de vela por 80 euros (más los 16 de la licencia federativa). En esta entidad también aseguran que "el mar es muy atractivo" y que se "agradece" en la época de altas temperaturas.
Pero existe otra forma de vivir los deportes náuticos huyendo de la superficie. En el Club de Buceo Ons prefieren descubrir la belleza paisajística del fondo marino. El presidente de la entidad, Rafael Gutiérrez, defiende la belleza que la comarca esconde bajo el agua. "Es una zona muy rocosa y con lugares preciosos", afirma. Cada semana su club organiza una inmersión de unos cuarenta minutos para un máximo de 12 personas. Eso sí, los participantes tienen que poseer la titulación de "buceador una estrella" y abonar los 15 euros de la inmersión. Rafael Gutiérrez asegura que "respirar bajo el agua" es una experiencia "bonita y alucinante".
Para los que prefieran, literalmente, la montaña a la playa, Cangas Aventura ofrece alternativas a cuatro ruedas. El director de la empresa, José Ramón Malvido, organiza excursiones guiadas en vehículos ATV. "Son similares a los quad, sólo que tienen un nivel de seguridad un 50% más alto" explica. Malvido defiende "la belleza y la singularidad" de las rutas por zonas de monte en la comarca. El director de Cangas Aventura, asegura que la conducción de este tipo de vehículos ofrece una satisfacción diferente "no tanto por su velocidad, sino por la destreza y la dificultad de su utilización, afirma. Las tarifas varían entre 35 y 100 euros, dependiendo de las horas de ruta. José Ramón Malvido también ha notado la llegada de la crisis a su negocio porque, como afirma, "la gente viene con el dinero justo para las vacaciones". A pesar de todo, el año pasado consiguió organizar más de 50 excursiones por todo O Morrazo.
Aventura, exploración, deporte y curiosidad. Todos estos elementos conjugan la magia del ocio alternativo.