REDACCIÓN - CANGAS
Ninguno de los socios del gobierno de Cangas quiere dar oficialmente por finiquitado el tripartito, pero son pocos los ediles que apuesten por que el tripartito agote los cuatro años de contrato. El último de los desencuentros lo protagonizan PSOE y ACE, que discrepan abiertamente en materia de contrataciones de personal y se acusan de "inxerencias" en sus respectivas áreas. Los socialistas, con el apoyo del BNG, frenaron el miércoles el expediente para hacer fijas a ocho trabajadoras del servicio de limpieza de edificios municipales y evitar así las continuas rotaciones de personal, alegando que no se les informó previamente; y ayer, la edil Maruchi Álvarez contraatacó asegurando que existía un "acordo unánime" para realizar esos contratos, que nunca hizo gestión alguna a espaldas de sus compañeros y que, por contra, "si houbo certos chantaxes e inxerencias por parte de socios do goberno" en materia de personal. Como ejemplo citó el contrato a una auxiliar de la aparejadora municipal, que se realizó "esquivando" el procedimiento habitual y la falta de presupuesto.
Otro motivos de enfrentamiento son la demora en incorporar a cuatro policías locales y la contratación de un electricista para reforzar el servicio durante tres meses. Los grupos coinciden en su necesidad, pero mientras BNG y PSOE piden más transparencia, e incluso que el contrato sea indefinido, como los de las limpiadoras, ACE apuesta aquí por la temporalidad. Maruchi Álvarez recalca que su sistema de trabajo evita el despilfarro de dinero público, en contra de lo que dice Héctor Otero sobre la falta de austeridad. La edil de Persoal cree que la polémica entre ambos puede obedecer a dos modelos de entender la labor municipal: "O da xestión pública, que é o noso, e o da privatización", de los socialistas.