G.M.P./ C.G./ J.C. CANGAS
"A Corporación Municipal quere expresar a súa máxima repulsa a esta acción de barbarie coa que amaneceu o noso concello". Son las primeras palabras de una declaración institucional leída ayer por la alcaldesa, Clara Millán, y respaldadapor todos los grupos del gobierno y la oposición. "A queima dun caixeiro de Caixanova evoca imaxes de atentados terroristas que non queremos ver na nosa vila", sostienen los 21 concejales de BNG, PSOE, ACE, PP y la edil no adscrita. "Unha vez máis temos que condear aos que confunden a defensa dunhas ideas coa imposición pola forza, coa destrucción dos bens alleos e coa posta en risco das vidas dos veciños e veciñas de Cangas", advierten.
Los corporativos también muestran su solidaridad con los vecinos que tuvieron que ser desalojados de sus casas de madrugada ante el peligro que suponía el incendio, ciudadanos "que pagan as consecuencias das actitudes antidemocráticas dos que non se paran a pensar nas consecuencias dos seus actos". Finalizan avisando de su "firme intención de non ceder a chantaxes baseados na forza, veñan de onde veñan" y reafirmándose "na defensa dos valores democráticos que representa".
Posteriormente, la alcaldesa, que por la mañana visitó la sucursal adonde se desplazó también el director general de Caixanova, José Luis Pego, mostró sus sospechas de que el "atentado" se enmarca en una campaña contra dicha entidad, de la que recordó que ya fue víctima de ataques anteriores y pintadas. La regidora lamenta la "pésima imaxe" que se ofrece de la villa, avisa a sus autores que no lograrán "nada con estes actos terroristas", y garantiza la "seguridade" de vecinos y visitantes.
El PP, a través de su portavoz, José Enrique Sotelo, arremetió contra quienes intentan "manchar o bo nome do noso pobo", y se pregunta "que mais ten que pasar en Cangas para que a Subdelegación do Goberno asuma as competencias que ten". Reprocha al tripartito que se dedicara a "reírlle as gracias aos que mediante a coacción e a violencia intentaron someter a un goberno democrático", arremete, sin nombrarlo, contra ACE por "darlle alas" a quienes "utilizan a violencia para conquerir os seus fins políticos", y ofrece su respaldo para "aillar a estas persoas que poñen en perigo o bo nome de Cangas". El portavoz del PSOE, Héctor Otero, recordó que se trata del "tercer atentado en menos de tres años", reclama el uso del diálogo para hacer reivindicaciones y muestra su confianza en que no haya relación entre el ataque de ayer y el conflicto de Massó.
En un comunicado, Caixanova asegura que el incidente sólo ocasionó desperfectos en el área del cajero, pero no afectó al interior de la oficina, aunque al ocurrir en el acceso, la entidad decidió reubicar a sus cinco empleados en otras sucursales próximas y remitir a éstas los clientes. Caixanova tiene en Cangas otras dos oficinas, además de las dos deAldán y O Hío.