C.GARCÍA/D.GARCÍA - PONTEVEDRA/BUEU
El presidente de la Sociedad Estatal Aguas de la Cuenca del Norte, Jorge Marquínez, trasladó ayer, tras casi una década de espera, a los representantes de los concellos de la ría de Pontevedra y su área de influencia (Pontevedra, Sanxenxo,Poio, Bueu, Marín, Ponte Caldelas y Vilaboa) las conclusiones del estudio de alternativas efectuado para acometer el proyecto de mejora del abastecimiento de agua de estos municipios. Después de la declaración de interés general del proyecto (en el año 2001) y las primeras reuniones con el alcalde de Pontevedra (en 2005), los representantes de los concellos tienen por fin en sus manos una propuesta concreta de actuación sobre la red de suministro que supondrá un coste de un total de 37,5 millones de euros. En ese documento se recoge la construcción de dos nuevos depositos de agua en el Concello de Bueu: uno con capacidad de 1.500 metros cúbicos en el lugar de Outeiro y otro de 1.000 en el entorno del río de Inferno, en la parroquia de Cela.
El estudio de Acuanorte sitúa la inversión total estimada en la mejora de la red de abastecimiento en 60 millones de euros. Una cantidad que se dispara de lo previsto inicialmente y que no resulta posible acometer en una única fase por lo que se han previsto dos. Una primera que se ejecutará de forma inmediata y que costará estos 37,5 millones de euros.Para la segunda, por el momento, no existe presupuesto ni tampoco intención por parte del Ministerio de Medio Ambiente de llevarla a cabo, al menos a corto plazo. En cualquier caso, Jorge Marquínez explicó que esta primera fase servirá para ejecutar aquellas actuaciones consideradas "prioritarias" y que "necesitamos hoy" para "cumplir los requisitos de garantía y calidad" en el abastecimiento de agua a la población de la ría de Pontevedra.Esta inversión cubrirá la ampliación de las captaciones de agua, así como el incremento de la capacidad de la actual planta de tratamiento de Lérez, que supondrá un aumento de los actuales 600 litros por segundo hasta los 1.300.
Asimismo, la inversión permitirá modernizar y aumentar la capacidad de la red de transporte, en algunos casos muy antigua y de materiales poco seguros como la uralita. Marquínez recordó que no sólo se mejorará el abastecimiento, sino la eficiencia de la instalación ya que el nuevo tejido de canalizaciones tendrá también menos fugas y averías.