DAVID GARCÍA - BUEU
El Concello de Bueu ha acordado dar traslado a los comuneros de Beluso de la petición del Ministerio de Interior para ubicar en terrenos de Cabo Udra un dispositivo del Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE). La decisión se adopta tras confirmar que la parcela propuesta está clasificada como monte vecinal en mano común y así consta en los planos remitidos por la Consellería do Medio Rural.
Las fuentes municipales confirman que la petición formulada por el ministerio llegó al ayuntamiento hace escasas fechas y que será contestada en los próximos días. "Temos que dicirlles que os terreos non son nosos, polo que non podemos autorizar esa actuación", explican. En ese mismo escrito, se informará a Interior y a la Guardia Civil de que la zona en cuestión es propiedad de la Comunidade de Montes de Beluso y debe ser con esta entidad con la que se pongan en contacto. El entorno de Udra se incluyó dentro del expediente de clasificación impulsado por los comuneros de la parroquia y que fue aceptado parcialmente, incluyendo a este lugar, en el año 2007. Sin embargo, desde el gobierno local también se enviará una copia del documento a los propios comuneros para que tengan constancia de la solicitud.
El SIVE es un dispositivo tecnológico puesto en marcha por la Guardia Civil y entre sus funciones destaca especialmente el control de las fronteras (sobre todo en lo que se refiere a la llegada de embarcaciones con inmigrantes) y la lucha contra el narcotráfico. La tecnología que se utiliza se basa en un sistema "optrónico" con varios componentes. Según la Guardia Civil, se incluye un sensor radar que puede detectar barcos a 10 kilómetros de distancia; una cámara de video de gran alcance diurno, con imagen de detalle e intensificadores de luz para tomar imágenes en condiciones de baja luminosidad; y una cámara de infrarrojos que permite visión nocturna y diurna, con imagen de alto contraste y alta inmunidad frente a condiciones meteorológicas adversas. Estas cámaras ópticas pueden detectar un barco a una distancia de cinco kilómetros. Toda esa información, que se recogería las 24 horas del día, se transmite a un centro de control y desde el que se tomaría una eventual