G.M.P. - CANGAS
Alrededor de 60 nichos que están a medio construir en una parcela anexa al cementerio de Coiro deberán ser demolidos por orden del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que atiende así a la demanda del dueño de la finca “Faraleira” y echa abajo las actuaciones del Concello de Cangas en una propiedad particular. El TSXG condena a la institución municipal a “restablecer la situación vulnerada” , que incluye los nichos semiconstruidos y el acondicionamiento del entorno.
El litigio comenzó durante la anterior corporación, con el PP en el gobierno. La ampliación del cementerio de Coiro fue adjudicada a la empresa Movex Vial, que comenzó su ejecución en 2005 y poco después se encontró con el rechazo del dueño de una de las parcelas. Alegó que había llegado a un acuerdo verbal con el gobierno local para ceder su finca a cambio de 6.250 euros, cuatro nichos, una acometida de agua y el compromiso de lograr que la Diputación respetase el acceso a su vivienda durante el proceso de expropiación de fincas para ampliar el vial de Espíritu Santo, y que el Concello no había cumplido su parte. El dueño de la finca presentó entonces una demanda en el Juzgado de lo Contencioso exigiendo la restitución del terreno a la situación anterior, así como a indemnizarle con 31.395 euros.
El problema se enquistó y los trámites judiciales continuaron. A mediados de 2006, el Juzgado paralizó las obras, y un año después falló en favor del Concello al entender que estaba vigente el pacto con el dueño de la finca. Finalmente, el TSXG estima el recurso de apelación y condena a la Administración local a demoler las obras realizadas, entre ellas los 60 nichos prefabricados, y a dejarle la finca a su dueño en las mismas condiciones en que la encontró. La sentencia es firme, ya que contra ella no cabe recurso alguno, y deberá ser ejecutada por el Concello.
Proceso de adjudicación
El asunto fue objeto de debate en el pleno de anoche en Cangas, a raíz de una moción del PP instando al gobierno local a finalizar las obras de ampliación “no prazo máis corto posible” y adjudicar los nichos de la parcela donde ya están rematados. Los ediles José Enrique Sotelo y José Luis Gestido argumentaban que el juzgado de lo Contencioso-Administrativo avaló la actuación del Concello en la finca objeto de litigio, y que las obras deberían continuar. Sin embargo, ayer llegó al Concello la sentencia que da la razón al particular, y la alcaldesa, Clara Millán, la esgrimió para justificar la paralización de las obras en esa zona y anunciar que el proceso de adjudicación de los 279 nichos ya construidos está en marcha, tal como acordó con la asociación vecinal