D.G.P./J.S.P. - O MORRAZO
“Todo fue tan rápido que no sabemos ni como salimos vivos del barco”. Fue de lo poco que pudieron contar los tripulantes del “Villa de Aguete” a sus compañeros del “Estela”, el buque que los está trasladando hacia Las Palmas. A bordo van los 21 supervivientes y el cuerpo del único fallecido, el patrón de costa Pedro Martínez Loira. “Ya te puedes imaginar como están: totalmente hundidos. Y nosotros también, porque somos todos compañeros y nos conocemos desde hace mucho tiempo”. El capitán del “Estela”, el marinense Manuel Villegas, contestó ayer noche a la llamada de FARO para explicar que la tripulación del “Villa de Aguete” se halla desolada por el hundimiento del buque y sobre todo por la muerte de su compañero. “Nosotros nos encargamos de recogerlos y ahora de llevarlos a Las Palmas. No fueron capaces de explicarnos gran cosa y ni ellos saben lo que ocurrió. El barco se levantó de proa y comenzó a hundirse. Fue algo muy rápido, en un visto y no visto de apenas cinco minutos y no les dio tiempo a nada”, relata el mando del “Estela”.
Los hechos se sucedieron de una forma tan vertiginosa que “ni ellos mismos se explican como pudieron salir vivos de a bordo”. En principio todos los integrantes del “Villa de Aguete” lograron subir a las balsas salvavidas para ponerse a salvo, pero el patrón de costa posiblemente sufrió un infarto y falleció durante el rescate sin que se pudiese hacer nada por salvar su vida.
Las explicaciones de los náufragos sí que arrojaron algo de luz sobre las condiciones en las que sucedió el hundimiento. “Parece que había ‘fresca’ [mal tiempo] y vientos de fuerza de cinco a seis”, contó ayer Manuel Villegas. “Para ellos es muy duro, pero para nosotros también. Todos trabajamos en la misma empresa –la compañía marinense Pesquerías Nores– y nos conocemos desde hace tiempo”, señala el propio Manuel Villegas.
Compañeros y vecinos
La tripulación gallega del “Villa de Aguete” estaba compuesta mayoritariamente por vecinos de Marín, aunque también hay algún tripulante de Vigo. “El compañero fallecido era incluso vecino mío, vivíamos muy cerca”, recuerda afectado el mando del “Estela”. Villegas también cuenta con una amplia experiencia en el mar, pero admite que “es la primera vez que me encuentro en una situación como esta”.
Este trágico suceso ha marcado de forma inesperada el inicio de la campaña de los cefalopoderos en Mauritania tras los dos meses de paro biológico. “Era el primer día de pesca. Nosotros interrumpimos el trabajo y fuimos a buscarlos de inmediato. Ahora estamos yendo en dirección a Las Palmas y ellos están intentando descansar algo”, cuenta el capitán. En cuanto lleguen al puerto canario, dejarán a sus compañeros y el cadáver de Pedro Martínez Loira y después tendrán que regresar de nuevo a trabajar al caladero africano.
El “Estela” viaja desde la tarde del miércoles con rumbo al puerto de Las Palmas. El capitán del buque marinense no pudo precisar ayer la hora de llegada, ya que se están encontrando “con viento de proa”, lo que está retrasando su marcha. Desde la casa armadora están en contacto permanente con el barco para conocer su situación y cualquier posible incidencia.
Sin embargo, si todo transcurre según lo previsto deberían arribar al puerto canario durante esta noche o en la próxima madrugada. Toda la tripulación del “Villa de Aguete” desembarcará allí para emprender su regreso a Galicia lo antes posible para reunirse con sus familias. Todo indica que el cuerpo de Pedro Martínez Loira aún podría permanecer más tiempo en Canarias con el fin de realizarle la autopsia, probablemente hasta el domingo. Entre las escasísimas declaraciones efectuadas por la familia y por sus allegados está precisamente la petición de que se aceleren al máximo todos los trámites y que el cadáver del patrón del “Villa de Aguete” llegue cuanto antes su localidad natal.