G.M.P. - CANGAS
Dos ópticas distintas para una misma realidad. La maquinaria pesada que se encontraba realizando las obras de ampliación del muelle de A Congorza abandonó ayer la zona, y tanto el Foro Social como el concejal de Urbanismo lo anunciaron como una “retirada” de la empresa Marina Atlántica por la presión social, y que debería dar paso a una “reflexión” sobre el proyecto de un puerto deportivo que rechazan Abalo y el colectivo de vecinos que abandera las protestas. Pero la empresa no quiere ni oír hablar de parálisis en su proyecto para O Salgueirón, enmarca la salida de las máquinas en la “finalización de su trabajo” de reconstrucción del muelle roto y anuncia el inicio inmediato de “otra fase” caracterizada por el trabajo manual, y paso previo a la ejecución de todas las obras contempladas.
“Las máquinas se van porque allí ya no son necesarias, y en otro lado sí”, explicó un portavoz de la empresa, quien explicó que el cronograma previsto se está cumpliendo “totalmente” y las excavadoras suponen ahora un estorbo, una vez realizado el acopio y el movimiento de materiales pesados. “Queremos dejar muy claro que no se parará el trabajo iniciado bajo ningún concepto y que seguimos actuando conforme al calendario marcado. En los próximos días habrá importantes novedades”, anuncia Marina Atlántica, que eludió concretarlas.
Bloqueo “ineficaz”
Asimismo, los representantes de la promotora inciden en que la actuación en la que se centraron en las últimas semanas era únicamente la recuperación del muelle, y que su ampliación está contemplada, aunque en la fase siguiente. También aseguran que el bloqueo promovido por miembros del Foro no ha sido efectivo, y que la empresa ha seguido suministrándose del material necesario para las obras, aunque sin explicar si lo ha hecho por tierra o por mar. “¿Acaso alguien piensa que unas cuantas personas pueden paralizar esto? Estamos con un proyecto serio, y es imparable”, recalcó.
Desde la colocación de una señal que prohibe el paso de vehículos no autorizados por el vial de A Congorza, apenas se ha registrado movimiento de camiones, cuyos conductores se limitaban a aparcar junto a la depuradora y esperar órdenes de los empresarios.