D.G.P./G.M.P. - O MORRAZO
La flota que se dedica a la captura de cefalópodos en aguas mauritanas regresaba ayer al caladero después de cumplir escrupulosamente el paro biológico al que obliga la legislación mauritana. Los meses de mayo y junio se dedicaron al mantenimiento y a acometer las reparaciones necesarias en los barcos. La escala en Nuadhibú es un paso obligado para todos los buques ya que allí deben embarcar al cupo de marineros locales y tramitar los correspondientes permisos.
“Hoy [por ayer] era el primer día de pesca y por ello los barcos estaban todavía muy cerca de la costa”, explican desde Anacef, asociación a la que pertenece el buque siniestrado. Sus responsables lamentaron lo sucedido y apuntaron que la nueva campaña “no pudo empezar peor”. Y es que éste no fue el único incidente registrado. En la jornada anterior tuvo lugar un choque entre los buques “Peix Mar 30” y el “Río Huelva”, que terminó con el hundimiento del primero a 30 millas de Dakar (Senegal). En este caso, no hubo que lamentar desgracias personales y todos los tripulantes fueron rescatados sanos y salvos.
El acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Mauritania, por valor de 516 millones de euros y una vigencia de 6 años, fue firmado el pasado verano y autoriza a faenar a 81 barcos españoles, 25 de Francia, 22 de Holanda, 5 de Italia, 4 de Portugal, 2 de Malta, uno de Inglaterra y otro de Grecia.
Amplia flota
La armadora del “Villa de Aguete” es Pesquerías Manuel Nores, con más de medio siglo de experiencia y una quincena de barcos en distintos caladeros. El “Villa de Marín”, construido en 1975, fue el primer buque de su flota de altura. Le siguieron el “Manuel Nores” (1976), “María Teresa Rodríguez” (1978), “Anguiacho” (1983), “Teucro” (1983), “Villa de Mogor” (1984), “Beatriz Nores” (1986), “Patricia Nores” (1987), “José Antonio Nores” (1989), “Puerto de Cádiz” (1996), “Villa de Aguete” (1996), “Estela” (1996), “Playa La Caleta” (1998), “Manuel Nores” (2001), “Iván Nores” (2001) y “Manuel Ángel Nores”, entre otros.