NOELIA MOLANES - CANGAS
El verano, tan codiciado por ser el período de relajación de trabajadores y estudiantes, también suele dar vacaciones a buena parte de los donantes de sangre gallegos. Es, por tanto, una época en la que las colaboraciones con el Centro de Transfusión de Galicia (CTG) disminuyen. Pero paradójicamente, las necesidades suelen incrementarse debido al elevado índice de accidentes que se registran en esta época del año. Se estima que en estos meses estivales se necesitarán unas 40.000 donaciones para el correcto funcionamiento de los centros sanitarios gallegos.
En el año 2008, O Morrazo alcanzó un índice de 43 donaciones por cada 1.000 habitantes, lo que ha permitido a la comarca rebasar la tasa recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se establece en torno a las 40-60 donaciones por millar de habitantes. A pesar del incremento general de los últimos años, las cifras no son tan halagüeñas para el caso concreto de Cangas: las 850 donaciones que se realizaron en el pasado ejercicio dejan a la localidad con una tasa de 35 donaciones por cada 1.000 habitantes, lo que evidencia un descenso del 3% en la participación con respecto a 2007. Sin embargo, la caída más fuerte en el índice de participación la protagonizó Bueu con una reducción del 8%. Unos datos que contrastan con la fuerte subida de Marín (con 160 donantes más que en 2007) y Moaña, con un 8% de incremento respecto al año anterior.
En cualquier caso, la campaña estival del Centro de Transfusiones de Galicia se centra durante hoy y mañana en la localidad canguesa. Por las mañanas, la unidad móvil se situará frente al ayuntamiento, entre las 10.00 y las 14.00 horas. Por la tarde, el vehículo sanitario se desplazará a la zona de la Alameda Vella, donde estará entre las 16.00 y las 21.00 horas. La iniciativa cuenta con el apoyo del Concello que ha colaborado mediante el envío de 4.000 tarjetas informativas a los vecinos.
Llamamiento
Además, la alcaldesa, Clara Millán, ha hecho un llamamiento a todos los cangueses mayores de 18 años para que contribuyan con este acto altruista, ya que considera “son moi poucos os motivos que impiden doar e moitos os motivos para facelo. Doar sangue e doar un pouquiño da nosa vida.” Por su parte, la representante del CTG, Sabela Lareo, agradeció a los cangueses la participación y solidaridad demostrada en otras campañas y animó a los vecinos a que la “relajación vacacional” no dificulte la labor de donación, tan imprescindible para el buen funcionamiento de los centros sanitarios.
Desde el CTG recuerdan que “o sangue é un elemento insustituible que non se pode fabricar nin improvisar.” De cada donante se extrae una bolsa de sangre que se procesa para separar los tres componentes sanguíneos: glóbulos rojos, plasma y plaquetas. Esto permite que con una única donación se puedan beneficiar varios pacientes.