D.G.P. - BUEU
Las obras en la playa de Banda do Río llegan a su momento más importante. La contratista comienza ya la instalación de los emisarios submarinos para la evacuación de las aguas pluviales y el acondicionamiento del tramo final de la desembocadura del río Bispo. Hoy mismo está previsto que lleguen a la zona los marcos de hormigón que servirán para canalizar el cauce. La previsión de la empresa, Xestión Ambiental de Contratas, es poder concluir está fase de los trabajos en aproximadamente dos semanas, con lo que la playa quedaría ya liberada.
El ritmo de trabajo se ha visto condicionado por las mareas vivas de los últimos días y que incluso han obligado a trabajar los domingos. Ahora llega el momento de colocar las canalizaciones, una labor que requiere un proceso especial. Las tuberías para los emisarios ya se podían ver apiladas en el entorno de Banda do Río. Cada uno de estos segmentos tiene una longitud de 12,70 metros y un espesor de 10 centímetros. El siguiente paso será soldarlos a pares en tierra firme, para luego colocarlos sobre el propio arenal y soldar los distintos tramos entre sí. Los emisarios arrancarán desde el entorno de la antigua carpinetría de ribera y tendrán una longitud de 140 metros, por lo que una parte de este trabajo de soldado se deberá realizar en el mar con la ayuda de un barco especial y buzos.
Paralelamente, la contratista trabajará en el otro costado de la playa para acondicionar el nuevo canal de desembocadura. Éste será también una labor muy llamativa, sobre todo por los enormes marcos de hormigón que se emplearán. Cada uno tiene un ancho de dos metros y una altura de metro y medio. En realidad se colocarán dos canalizaciones que discurrirán soterradas y en paralelo, por lo que el ancho total será de cuatro metros. El canal sólo irá abierto en los últimos metros y en forma de escollera.Su punto de origen está en el muro del paseo de la Avenida Montero Ríos, frente al Hotel Incamar, y será incluso necesario levantar una parte del mismo para colocar parte de la estructura de hormigón. Probablemente, tanto ese tramo como la eliminación del "cuello de botella" de la calle Pazos Fontenla se dejarán para después del verano.
Desde Xestión de Contratas expresaron al concello que a partir de ahora las obras deberían avanzar con mayor rapidez y por tanto confían en poder finalizar esta fase en unas dos semanas.