C.G./J.C. - CANGAS/MOAÑA
El proyecto del desdoblamiento del Corredor de O Morrazo (CG-4.1) para convertirlo en autovía, encargado por el anterior gobierno bipartito de la Xunta, ya está en los Concellos de Moaña y de Cangas para que las corporaciones estimen la necesidad o no de que se someta a valoración de impacto medioambiental por si la obra pudiera causar impactos ambientales significativos que no se eliminen con las medidas protectoras y correctoras previstas por el promotor. El desdoblamiento discurrirá paralelo a la actual vía, con una longitud de 15 kilómetros, desde Rande hasta Cangas. La actual carretera se convertirá en la calzada izquierda de la nueva autovía. El proyecto considera que el Estudio de Impacto Ambiental de la Vía de Alta Capacidade do Morrazo, que se realizó en julio de 2000, ya preveía el futuro desdoblamiento y valoró las afecciones, por lo que la mayoría de las estructuras construidas "están dimensionadas para albergar la ampliación. Los movimientos de tierra y volumen de obra en general serán menores". De todas formas, si se contempla la ampliación del viaducto de A Moura, en Domaio, "que agravará el problema de afección a la poza", y se ha diseñado un novedoso enlace con la autopista en Rande.
Para este desdoblamiento, el proyecto contempla dos alternativas A y B. La primera discurre paralela por la margen derecha del vial existente; y la segunda aporta como novedad la construcción de un túnel de 280 metros en A Borna, en Moaña. En el enlace de Rande se presentan, sin embargo, planos con tres alternativas, que varían, sobre todo, en el nudo desde Vilaboa y en el caso de la alternativa C en el diseño de la rotonda en Domaio. La filosofía del proyecto se basa, según las fuentes municipales consultadas, en conectar directamente el Corredor a la autopista, sin necesidad de desembocar en la rotonda, como ahora, a través de un complicado nudo con vías elevadas. Se intenta evitar los colapsos de tráfico del verano en Domaio, con motivo del regreso de las playas.
La ampliación del Corredor se hará sobre la banda de expropiación que ya se incluyó en su día en la construcción de este vial, por lo que se espera, salvo "puntos excepcionales" , que la nueva ocupación se realice dentro del pasillo de Dominio Público de la carretera. El ámbito de estudio queda limitado a una franja de unos 250 metros a ambos lados de la actual CG-4.1.
La carretera actual, con calzada de doble sentido de 3,50 metros de ancho, cuenta con cinco viaductos (A Moura, A Mó, A Fraga, Enlace de Cangas y río Bouzós) de los que el proyecto de desdoblamiento no aprecia "en principio" problemas para adosarles la calzada paralela. Sí aprecia "especial relevancia" en los taludes "algunos con serios problemas de estabilidad en los que se han hecho muros de contención" y que incluirá el desdoblamiento. En el enlace de Cangas hubo que retirar una gran piedra en 2006 que amenazaba con desplomarse.