G.M.P. - CANGAS
Clara Millán visitó ayer la Jefatura Provincial de Costas con una agenda cargada de demandas, entre las que se incluyen el permiso para mejorar el firme del vial que une Donón, Cabo Home y Melide –que las empresas adjudicatarias de las pavimentaciones del Plan E están dispuestas a asumir, si se le autoriza –; la reparación del paseo marítimo junto al helipuerto, en Ojea; las rampas de acceso para personas con discapacidad en varias playas; y el acondicionamiento de la zona trasera del concello donde aparcan los vehículos. La alcaldesa sólo pudo hablar unos minutos con la jefa del servicio, Cristina de Paz Curbera, ya que ésta tenía cita en el médico por un accidente reciente y aplazó para dentro de 15 días el encuentro, al que la Millán acudirá con una relación detallada de las actuaciones y el presupuesto necesario para acometerlas.
La regidora canguesa sí adelantó a los técnicos de Costas algunas de las prioridades que fija el Concello para este verano. Además de las ya mencionadas, figuran la petición de arreglar las escaleras de acceso a la playa de Castiñeiras, donde Costas adelantó que no se hará cargo de levantar un muro particular derruido en 2006, aunque sí de autorizar la obra; reparar los paseos peatonales de madera en los arenales de Rodeira y Liméns –cuyo mantenimiento corresponde al Concello– y la autorización para vallar las zonas dunares de Liméns, que los vehículos invaden para aparcar en uno de sus márgenes.
La ausencia de Paz Curbera impidió tratar otros asuntos que figuran en la agenda municipal, como la construcción del paseo de Vilariño, cuyo proyecto lleva varios años paralizado tras recibir alegaciones de un grupo ecologista que Costas aún no ha solucionado.