CRISTINA G. - CANGAS
La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras asegura, en relación a la polémica por el desigual reparto del cupo diario de 2.200 viajeros a Cíes entre las cuatro navieras que han sido autorizadas este verano, que se ha hecho para garantizar "en caso dunha incidencia nas illas, a evacuación cos seus propios medios e nunha única viaxe, de todos os visitantes que trasladaran no día". Las navieras autorizadas son las mismas que obtuvieron permiso para estrenar los viajes en libre competencia a Cíes en Semana Santa tras la ley autonómica que liberalizó el servicio. Por un lado está Mar de Ons, (la grande, que trabajaba en régimen de monopolio en la ría y sigue trabajando en solitario en las líneas regulares entre Vigo y O Morrazo); Nabia (antes Illa de Ons que cambió de nombre para evitar problemas con la anterior), Rías Baixas (de O Grove) y Rías Gallegas (nueva en el sector). La Xunta aseguraba ayer que además hay una quinta empresa en fase de inscripción en el Registro. El reparto que se hizo en Semana Santa benefició a Mar de Ons y se alegó entonces como causa la disponibilidad de barcos de cada naviera. A Mar de Ons le dieron un cupo de 1.350 viajeros diarios y a las tres restantes, 200 a cada una, aunque sólo operó Illa de Ons ya que las otras estaban interesadas sólo en verano.
El conflicto ha surgido ahora con Nabia, a la que sólo han dado un cupo de 135 pasajeros diarios y autorización para sólo dos viajes. Su gerente, María Jesús Acuña, ya anunció que denunciará la situación ante Bruselas, que fue quien obligó a la Xunta a liberalizar el servicio. Mar de Ons se mantiene con 1.350 viajeros y aumenta Rías Baixas, con algo más de 400 porque aporta 4 barcos en la solicitud. Rías Gallegas tiene un centenar. Además de las grandes empresas también están autorizadas otra docena de embarcaciones, algunas de ellas clásicas, para realizar viajes educativos, a las que se ha dado un cupo de 125 plazas entre todas ellas.
Respecto a la situación, la Xunta asegura que efectuará un seguimiento riguroso de la evolución del servicio a las Cíes y que los resultados constituirán un punto de partida de las actuaciones que se pondrán en marcha "coa finalidade de dispoñer dos medios necesarios e óptimos para a campaña de visitas dos próximos anos". Asegura además que para las autorizaciones este verano se hizo un análisis conjunto de la problemática "coa premisa de asegurar a máxima seguridade dos visitantes e a súa mínima incidencia no espazo natural. Constitúen premisas básicas para a Administración a plena garantía tanto da mínima presenza de embarcacións no espazo marítimo protexido como a eventual evacuación do Parque".
De todas formas, la Xunta deja claro que la medida responde a un momento de coyuntura actual y que la decisión es independiente al futuro desarrollo de una central de reservas que está prevista en la normativa que regula la liberalización del servicio. Insiste en que la realidad de las islas suscita una serie de problemas, desde el punto de vista de seguridad de los visitantes, de mantenimiento del parque Nacional y de coordinación en el amarre de los barcos.