G.M.P. - CANGAS
La Casa da Cultura de Cangas cerró el lunes sus puertas a los usuarios y ya no volverá a abrirlas hasta fin de año, cuando terminen las obras de remodelación integral de las instalaciones, que durarán seis meses y permitirán ofrecer un servicio "en condicións moi dignas", anuncia el concejal de Cultura, Xosé Manuel Pazos. La reforma contempla la sustitución del tejado para evitar las goteras, que se convirtieron en estampa habitual en los últimos inviernos, el cambio de la carpintería exterior de aluminio y la dotación de un ascensor que comunique las tres plantas, desde la sala de exposiciones hasta el altillo de la biblioteca y las salas de reuniones.
Otra de las deficiencias que permitirán resolver las obras es la instalación de calefacción central, pues durante el invierno sólo había disponibles algunos radiadores eléctricos, insuficientes para mantener las salas a una temperatura agradable. Además, con frecuencia saltaban los limitadores eléctricos, por lo que era habitual encontrar a los usuarios pertrechados con abrigos y bufandas. Las quejas se acumulaban e hicieron reflexionar a los responsables políticos de Cangas sobre la necesidad de realizar una reforma "a fondo" de las instalaciones. La empresa Outón ejecuta los trabajos, por 568.000 euros, y que dan empleo a 31 trabajadores, seis de ellos de nueva contratación.
"Non é normal que chova nunha casa da cultura ou que non teña ascensor para darlle servizo a persoas con problemas de mobilidade", explica Pazos, que lamenta el cierre de las instalaciones durante cinco meses, pero alega que "prima a seguridade" y que "o resultado compensará ao prexuízo de tela pechada". En este tiempo, el concejal de Cultura recomienda que se haga uso de las bibliotecas parroquiales.