JUAN CALVO - CANGAS
Para los concellos se ha convertido en una asignatura llave el ahorro energético. La crisis económica ha acelerado unas propuestas de ahorro energético que llevaban en los trasteros de los archivos municipales demasiado tiempo. En este sentido, el Concello de Cangas puso en marcha un plan municipal de ahorro energético, evaluando su eficiencia y procurando el menor impacto ambiental posible y, sobre todo, sustituyendo los viejos circuitos por nuevos, tanto en la urbe como en la zona rural. La subida del recibo de la luz y la precariedad de las arcas municipales ha obligado a los gobernantes, concretamente al concejal de Industria, Óliver Álvarez, a agudizar el ingenio con propuestas alternativas que están pendientes de ser respaldadas por la Xunta.
En esta última línea figuran varios proyectos para la colocación de paneles de energía solar fotovoltaica, aprovechando los campos solares de edificios y equipamientos municipales como el consistorio y las cubiertas de las pistas de atletismo para hacer conexión a la red. También se presentaron proyectos para la obtención de agua caliente sanitaria para los vestuarios de los pabellones de O Gatañal, (la actual instalación de placas solares no está bien dimensionada y requiere apoyo de gasoil) de Romarigo y de las propias pistas de atletismo.
Entre las mejoras de ahorro energético que ya están en marcha figuran la sustitución de ópticas de los grupos semafóricos de Cangas. Con este cambio, el ayuntamiento pasa de una potencia total de 14.000 watios a una que no llega a los 700 en su conjunto. También se reduce considerablemente el coste de mantenimiento. Desde la concejalía de Industria también se llevó a cabo un cambio de luminarias en la zona rural. Se eliminan las antiguas equipadas con lámparas de vapor de mercurio de 125 watios por otras de vapor de sodio de alta presión de 70 watios, produciendo un ahorro energético del 50% en el consuno y en la potencia contratada, sin reducir la luminosidad en las calles. A día de hoy, el Concello cuenta ya con un 68% de circuitos del municipio equipados con vapor de sodio.
Otra de las medidas que se emprendieron fue el cambio de farolas en los jardines públicos. Ya se puede constatar en los jardines de O Sinal y en la Alameda de Aldán, donde las farolas tipo globo, con una alta contaminación lumínica y las lamparas de vapor de mercurio fueron sustituidas por farolas más efectivas y eficientes, equipadas con halogenuros metálicos.
Desde el Concello también se instalaron en las cabeceras de los circuitos de alumbrado público, cuadros con equipos reductores de flujo luminoso. Estos reductores tienen también una función estabilizadora, manteniendo una tensión constante y evitando así las caídas y sobretensiones, prolongando la vida útil de las lámparas. La concejalía de Industria que dirige Óliver Álvarez calcula en este apartado un ahorro de consumo eléctrico de entre 30 y un 40% en cada uno de los circuitos. En total, funcionan en Cangas ya 23 circuitos de cuadros reductores en varios lugares del municipio.