G.M.P. - CANGAS
La "polarización" de las competencias en materia urbanística y la celebración de "comisións paralelas" en las dependencias de la Alcaldía son dos de las "anomalías" a las que el concejal Mariano Abalo espera poner freno remodelando el funcionamiento de su área. El edil quiere "coordinar e unificar criterios de funcionamento" sobre el negociado de Urbanismo, la oficina del Plan Especial de Protección e Reforma Interior (Pepri) y la redacción de proyectos, y el primer paso en esa dirección será dirigir directamente la Comisión Técnica que se encarga, entre otras funciones, de conceder las licencias. Abalo ha convocado dicha comisión para el próximo martes, día 23, y anunció su periodicidad semanal, así como la inclusión del arquitecto municipal, Alfonso Lage, y de la arquitecta del Pepri, Mabel Medraño, que hasta ahora no participaban. El resto del equipo lo forman el jefe del departamento de Urbanismo, Alfonso Marnotes; el aparejador José Luis Pazos; y los inspectores Anxo Goberna y Ángel Graña.
Abalo comunicó su decisión ayer, el mismo día que se publicó que en su departamento se acumulan casi medio centenar de expedientes de licencias urbanísticas sin contestar. El concejal señaló que la decisión de hacer cambios en su departamento ya estaba tomada con anterioridad, y recalcó que "imos responder con feitos" para solucionar la situación. "A proposta de funcionamento vai cambiar a partires de agora para que non haxa funcionamentos paralelos, e enseguida vaise notar unha mellora sustancial", asegura.
¿Por qué, entonces, estos cambios no se hicieron antes?, le preguntó un periodista. "Porque este departamento sempre estivo cuestionado e boicoteado" –supuestamente por sus socios de gobierno–, respondió Abalo, que aludió a personal de su confianza que abandonó el cargo debido a esas presiones, así como a otras dos, un asesor y un técnico de apoyo al Plan Xeral, "ao que non se lle paga dende hai tempo", denunció.
Además de la convocatoria de la comisión técnica, Mariano Abalo anunció que reforzará el servicio con la contratación de una arquitecta para supervisar las normas del Hábitat, gracias a una subvención de la Xunta. Dio a entender que no se fía de sus socios de gobierno, y que a partir de ahora pretende asumir las "plenas competencias" de su área, ahora "dispersas".