G.M.P./D.G.P. - O MORRAZO
Los representantes políticos en el gobierno de la Mancomunidade rechazaron ayer la opción de gestionar directamente el servicio de recogida de basuras y acordaron dejarlo en manos de una empresa privada, elegida en un concurso abierto a convocar durante el verano y que estará resuelto, previsiblemente, antes de fin de año. El coste del servicio rondará los 2,1 millones de euros anuales –sin incluir el traslado de la basura a Sogama, que suma alrededor de 1,5 millones– y la adjudicación se realizará por diez años. El nuevo pliego incluirá la renovación del parque de maquinaria y contenedores, la mejora de la retirada selectiva y de fracción vegetal y la recogida lateral en zonas “puntuais”, según aseguró el presidente de la Mancomunidade, Xosé Manuel Millán, quien resumió las consecuencias de la decisión de ayer como el “paso para regularizar e mellorar a actual situación”.
La medida se adoptó sin consenso, ya que los portavoces del PSOE en Moaña y Cangas, así como del BNG en este último municipio, optaron por la privatización al advertir que entraña menos riesgos, dada la situación económica de los concellos y la necesidad de inversiones en equipamientos. El BNG de Moaña y Bueu, junto a ACE, defendieron la gestión directa, aunque el Bloque cedió, finalmente, para deshacer el empate y propiciar el consenso, que aún así no se logró. La propuesta debe ser refrendada por la asamblea de la Mancomunidade, aunque se da por hecho que los grupos políticos mantendrán lo expresado ayer por sus portavoces en la reunión que tuvo lugar ayer por la tarde en Moaña, con la presencia de los técnicos.
Desde el principio quedó patente la diferencia de criterios, e incluso se produjeron momentos tensos con intercambios dialécticos algo subidos de tono. Maruchi Álvarez, de ACE, abanderó la idea de que los tres concellos deberían gestionar el servicio de recogida de basuras y costearlo con los mismos recursos con los que pagarán a la empresa a la que se adjudique, y además con un sobreprecio de medio millón de euros. El portavoz del PSOE en Cangas, Héctor Otero, recurrió a criterios prácticos, hizo hincapié en la difícil situación financiera de los concellos y dejó claro que el pago de las nóminas a los trabajadores municipales es prioritario, por lo que se deben eludir riesgos asumiendo la gestión de la basura. Óliver Álvarez, del BNG de Cangas, reconoció que la gestión directa sería una opción óptima en una situación económica más favorable y con un parque de maquinaria y materiales en buen estado, pero en la actual es recomendable más prudencia y optar por la adjudicación.
El compostaje y la deuda con Sogama deberán esperar
La recuperación de la gestión directa queda ahora “inviabilizada”, ya que necesitaría el respaldo de la mayoría de concejales en el pleno de la Mancomunidade, donde los partidos gobernantes (BNG, PSOE y ACE) defenderán, teóricamente, una misma postura. Con la adjudicación del servicio como objetivo, Xosé Manuel Millán anunció que en los próximos días se van a reformular los pliegos de condiciones y adaptarlos al nuevo modelo de contrato. Ese paso debería estar listo a finales de julio, cuando se iniciaría el nuevo procedimiento de licitación por concurso abierto y que excluye la puesta en marcha de la planta de compostaje y el pago de la deuda con Sogama. En otoño trabajaría la nueva empresa, según las previsiones del presidente de la Mancomunidade.
Críticas del PP
Por su parte, el portavoz del PP de Moaña, José Fervenza, afirmó ayer que Millán, está llevando a cabo “a peor xestión da historia da Mancomunidade dende que é presidente da mesma”. Fervenza asegura que el alcalde cambió de postura en unos meses sobre la necesidad o no de salir de la Mancomunidade y asumir un servicio propio de recogida de basuras, y lo considera incapaz de superar la situación de endeudamiento.