DAVID GARCÍA - BUEU
La Consellería de Cultura e Turismo acaba de remitir al Concello de Bueu la autorización previa en la que da su visto bueno a la ubicación elegida por el consistorio para construir el futuro tanatorio municipal. El dictamen del departamento autonómico incorpora algunos condicionantes y es preceptivo porque en la parcela en la que se emplazará la dotación –en el ámbito del polígono de Castiñeiras– hay restos arqueológicos de gran valor, como una mámoa que se encuentra soterrada.
El oficio remitido por la delegación territorial de Pontevedra estipula que el concello aún deberá enviar el proyecto definitivo de obra, un documento que deberá ser supervisado por los servicios técnicos de Cultura y en el que se debe incluir "a recuperación de toda a parcela destinada a zona verde, na que se sitúa a mámoa, definindo o tratamento superficial e posta en valor do xacemento". Esta condicion no coge por sopresa al ejecutivo local y sus responsables aseguran que "é algo que estaba previsto e que forma parte da actuación". El terreno en cuestión se halla entre el parque comarcal de bomberos y el conocido como Cristo de Morouzos, tiene una superficie de 6.410 metros cuadrados y el tanatorio se ubicará en un área de 443. El gobierno buenense afirma que la mámoa que ahora se encuentra bajo tierra formará parte de las zonas verdes anexas al edificio, completando el conjunto funerario. La autorización previa de la Xunta de Galicia también puntualiza que debido a la proximidad existente será necesario realizar un sondeo arqueológico antes de comenzar las obras del inmueble. Si los resultados así lo aconsejan "podería ser preciso realizar unha segunda intervención arqueolóxica máis exhaustiva".
La mámoa que está soterrada en esta parcela no es la única del entorno. En el terreno ubicado en el otro lado de la carretera también hay otros restos arqueológicos similares y que el Concello de Bueu espera sacar a la luz en el futuro con otro proyecto.