CRISTINA G. - MOAÑA
El concejal de Servicios de Moaña y teniente alcalde, el socialista Víctor Pastoriza, reconoce que la Dirección General de Costas no va a modificar a estas alturas el proyecto de regeneración de la playa de A Xunqueira, cuyas obras espera que acaben esta semana, pero garantiza que las mariscadoras de Moaña tendrán su paso por el nuevo espacio de recreo para que la furgoneta que siempre recogió el marisco en la caseta de control, junto a la arena, llegue como siempre. Hay que recordar que un centenar de mariscadoras acudió al pleno del jueves para protestar porque las obras las dejaron sin el paso para la furgoneta. Costas quiere certificar cuanto antes, de ahí que no vaya a modificar el proyecto, la obra de mejora de la playa, tal y como señala Pastoriza, porque ya tuvo mucha demora tras la suspensión de los trabajos a lo largo del invierno para que el Club Deportivo Moaña pudiera acabar la temporada en el campo de fútbol que ya se derribó el mes pasado.
El concejal asegura que desde el Concello ya se mantuvieron varias reuniones con las mariscadoras para abrirles este paso, y también con Costas que, aunque reacio a permitir circular vehículos por el arenal, se comprometió a dejar abrir una pista de jabre hasta la mencionada caseta de control, según aclara también el concejal de Medio Ambiente, el nacionalista Daniel Rodas. De todas formas, si Costas no hace esta obra, Pastoriza dice que una vez que la obra esté certificada lo ejecutará el propio Concello. Se trata, señala, de una obra que no requiere ninguna construcción en superficie, por lo que considera que no habrá ningún problema. Las mariscadoras quieren acceder hasta la caseta con todas las garantías. Con la prohibición de paso, las mujeres, que volvieron a trabajar en la playa hace una semana después de dos meses de paro biológico, tenían que ir cargadas con los cubos llenos del marisco hasta la carretera para trasladarlos en la furgoneta a la lonja. Además de recorrer un kilómetro desde la bajamar, dicen que esta situación es peligrosa porque en torno al vehículo se juntan 50 o más mujeres (a la playa bajan un centenar) que pueden ser alcanzadas por un vehículo en la PO-551.
Pastoriza no comparte, sin embargo, la distancia de la que se quejan las mujeres que tienen que recorrer a pie y asegura que desde la caseta hasta la carretera sólo tienen que andar 60 metros. El concejal insiste en que no le cabe duda de que Costas va a cumplir con este colectivo, teniendo en cuenta que esta playa es su modo de vida.
Rodas asegura que las mujeres, que el jueves vuelven a trabajar con la bajamar, querían un paso de madera por la zona arreglada, pero Costas no lo permite por lo que será de jabre "y por donde siempre". Respecto a las obras de la playa, señala que "son una maravilla y marcan un antes y un después".