REDACCIÓN - CANGAS
Ya está de nuevo colocada la señal de prohibido el paso en el vial de acceso al muelle de A Congorza, donde Marina Atlántica reconstruye el antiguo muelle de A Congorza dentro del proyecto del futuro puerto deportivo de Massó, en Cangas. La colocación se realizó alrededor de las ocho y media de la mañana por parte de trabajadores del Concello y con la presencia del concejal de Urbanismo, Mariano Abalo, de Alternativa Canguesa de Esquerdas (ACE), apoyado por un grupo de vecinos del Foro Social que se oponen a las obras del puerto.
Pero la colocación de la señal, que prohibe el paso salvo para vehículos oficiles, no fue tranquila porque, según Abalo, al poco tiempo se personó la Guardia Civil para comunicar que no era reglamentaria, "llegaron a decir que era un ladrillo". Hubo algún momento de tensión y el concejal asegura que los agentes identificaron a las personas concentradas, incluso a él, aunque luego se retiraron tras comunicar el concejal que quien tenía que informar sobre la señal era la Policía Local.
Abalo -uno de los grandes opositores a las obras- atribuye lo ocurrido "a una estrategia de despiste que viene marcada desde arriba, en la que la Guardia Civil se toma atribuciones sin pies ni cabeza". Con la señal de prohibido, la empresa no pudo acceder con los camiones hasta la escollera, aunque siguió trabajando dentro de la zona vallada, como ocurrió el viernes cuando un grupo de unos 40 vecinos impidió el paso a los vehículos. Lo que va a ocurrir ahora, dice Abalo, es que la "empresa tratará de hacer su influencia con otro desaguisado. La situación ahora la está regulando la Guardia Civil a golpe de fuerza".
Mientras tanto, el Foro Social convocó para este sábado a las 20.00 horas una manifestación contra el puerto deportivo con salida desde la Alameda vella de Cangas. El lema: "Agora é o momento de paralo".