G.M.P./C.G. - CANGAS
La batalla de Massó se sigue librando a pie de obra y en los despachos. Ayer por la mañana la empresa logró avanzar, bajo protección de la Guardia Civil, en el vallado de la explanada de A Congorza, así como en el despliegue en el mar de las barreras anticontaminación, pero volvió a encontrase con la oposición de un grupo de vecinos vinculados al Foro Social, que lograron paralizar los trabajos a media tarde, franqueando las vallas e impidiendo la acción de los obreros y de las máquinas. Al mismo tiempo, en el Concello hubo un intercambio de misivas entre Mariano Abalo y la alcaldesa que se saldó con nuevas peticiones del edil de Urbanismo para que se paralicen las obras y réplicas de Clara Millán argumentando que las medidas que le corresponden a la institución municipal ya están tomadas, y el resto de argumentos se remiten a la Autoridade Portuaria para que actúe en consecuencia.
El guión fue prácticamente el mismo que en la jornada anterior. A primera hora llegaron la cuadrilla de operarios, un grupo de cuatro o cinco detractores de las obras y varios agentes de la Benemérita, que se encargaron de custodiar la zona. Durante la mañana se fueron turnando los manifestantes sin apenas incidentes, que, como el lunes, sí se produjeron por la tarde, cuando Antonio Sangabriel, que se había introducido en la zona acotada, propinó varias patadas a las vallas y activó una acalorada discusión con los trabajadores en la que se escucharon insultos y amenazas. Alrededor de una docena de personas, entre ellas el concejal de Urbanismo, Mariano Abalo, se unió a la trifulca, aunque no llegaron a producirse agresiones físicas. Una pareja de guardias civiles tomó nota de los altercados e identificó a varios implicados.
Además, durante la jornada algunos marineros hicieron sonar sus bocinas frente a O Salgueirón para mostrar su apoyo al Foro, como les demandó un día antes en asamblea. La cofradía apenas tiene presencia sobre el terreno, lo que ha generado algunas críticas de los opositores al proyecto. El patrón mayor de Cangas, Evaristo Fernández, dice que respaldan la movilización, pero "só se é pacífica", y dejó claro que no acudirán a A Congorza "a tirar pedras".