REDACCIÓN - CANGAS
Una incesante lluvia impidió ayer por la tarde que saliera en Cangas la procesión de la Virgen de Fátima, que iba a ser portada por diez personas para llevarla en recorrido desde la ex colegiata hasta los jardines de Soage y regreso de nuevo al templo. Pese a ello, decenas de feligreses acompañaron a la Virgen, totalmente adornada con flores, en el interior de la iglesia en donde Pablo Vizoso, ex coadjutor de Cangas y párroco en Pontededume, ofició la misa solemne cantada por el grupo músico vocal "Mornura". Fue precisamente Pablo Vizoso el que hace unos doce años recuperó, con el apoyo de feligreses, esta procesión de Fátima, que se empezó a celebrarse hace cincuenta años pero luego desapareció. Fue una mujer portuguesa que residía en Cangas la que donó la imagen a esta parroquia, a donde llegó en barco desde Vigo. De aquellas primeras procesiones se acuerda la vecina Maribel Santos, camarera de Fátima, y que durante años fue en ellas de pastorcilla con la Virgen.
Eran muchos los vecinos que esperaban ver en procesión a la Virgen que se apareció a los tres pastorcillos de Fátima, en Portugal y a los que se recordaba también en la ex colegiata con una gran fotografía de ellos junto a la imagen.
Tras la festividad, la Virgen volverá a su altar original dentro de la iglesia, al igual que lo hará La Inmaculada, profusamente adornada con rayos en oro y plata, y que permanece expuesta todo este mes.
Los feligreses ya se preparan para bajar de su altar a otra gran imagen de esta ex colegiata, la del Corazón de Jesús, que permanecerá también expuesta en junio. La bajada de esta talla requiere de una destreza especial debido a su gran peso y para ello los feligreses se valen de un aparejo.