I.T. - MOAÑA
No se han exterminado. El enjambre de abejas que apareció hace unos días en el hueco de una de las paredes del Instituto (IES) A Paralaia, en Moaña, sigue vivo y se gestionó con unos apicultores de Aldán, en Cangas, su traslado a esta parroquia. El proceso es complicado.
Todo comenzó hace unos días cuando se detectó la presencia de la colmena dentro del recinto educativo. A causa del peligro que podría suponer que alguno de los insectos picase a un alumno alérgico, la dirección del colegio procedió inmediatamente. Sin embargo, ya que las abejas están protegidas por ley, se pusieron en contacto con la Asociación Galega de Apicultores, que tiene un acuerdo con el 112 mediante el cual éste se encarga de movilizar a los expertos. Se informó al centro de los pasos que se deberían dar para no poner en peligro la vida del enjambre y, tal y como les indicaron, en el centro se instaló todo un dispositivo para rescatar la colmena.
El primer paso fue rociar la zona con un líquido que provocaría que las abejas saliesen de su escondrijo. Este "perfume" tuvo que echarlo el jardinero del Concello a falta de otra persona disponible. El objetivo era que los insectos saliesen de la colmena y, lograr trasladarlos a otro emplazamiento más adecuado.
Ayer por la mañana, se creó una improvisada estructura con pupitres que llegaban hasta el enjambre, y en un recipiente se depositó el líquido que atrae a los insectos, con el fin de que todos entrasen en la caja, incluida a la reina. Habrá que esperar si tiene éxito