DAVID GARCÍA - BUEU
El pleno de la corporación de Bueu dio ayer su visto bueno al convenio para la construcción de una piscina municipal en As Lagoas y a su proyecto de obra. Un visto bueno en el que el gobierno local se quedó solo, puesto que el PP y el PSOE optaron por la abstención. Los grupos de la oposición mostraron su disconformidad con la propuesta técnica, que consideran poco ambiciosa, y no faltaron incluso recelos acerca de la idoneidad de la ubicación.
Las mayores críticas al emplazamiento vinieron desde las filas del PP. Su concejal Miguel Juncal puso incluso en tela de juicio la legalidad del proceso de tramitación de todo el expediente de la unidad de actuación de As Lagoas. En este sentido, también se refirió a la superficie de la parcela que recibió como dotacional el Concello de Bueu y que será la que se ponga a disposición de la Xunta de Galicia. El edil del PP apuntó que al ayuntamiento le debería corresponder una parcela de 3.000 metros cuadrados y "recibimos una de 1.842". El otro flanco de las críticas del PP se centró en las dimensiones de la piscina, sobre todo en el hecho de que cuente con sólo un vaso y en la ausencia de aparcamientos.
Mientras, desde el PSOE eludieron polemizar acerca de la ubicación y mostraron su respaldo a la alternativa de As Lagoas, que consideran "idónea". Sin embargo, José Manuel Vilas avanzó que los servicios que ofrecerá la piscina "non van a satisfacer as necesidades dos veciños". El edil socialista también sacó a relucir una moción presentada por el BNG en noviembre de 2006, en la que pedía un concurso público para la redacción del proyecto y en la que mostraba su rechazo "a una micropiscina", por lo que acusaron al gobierno local de contradecirse. Vilas también adelantó que el PSOE presentará en el futuro una propuesta para intentar mejorar el proyecto presentado por la antigua Dirección Xeral do Deporte.
El portavoz del grupo de gobierno, Manuel Otero, acusó al PP y al PSOE de participar en "nunha carreira de despropósitos" y de colocar "atrancos" al proyecto. El edil comparó la postura de los distintos grupos de la corporación con la mitológica tela de Penélope: "mentres uns fan por un lado, outros desfan polo outro". Otero rebatió la idea de que Bueu tendrá "unha piscina de segunda" e insistió en que es un "diseño modular" seguido por la Xunta de Galicia en otros municipios. Defendió a capa y espada la ubicación "céntrica" de As Lagoas y calificó de "utopía" la posibilidad de encontrar otros terrenos.
El dicurso del portavoz nacionalista fue recibido con fuertes críticas por PP y PSOE. José Barreiro, en una intervención llena de vehemencia, tachó las explicaciones de Otero como "excusa de mal pagador". "Ten vostede pouca memoria. ¿Non se poderían utilizar para a piscina aqueles terreos de As Lagoas que vostedes querían para o campo de fútbol?", le preguntó. Por su parte, José Castro afirmó que "esta será a piscina dos soños do BNG, pero non a dos veciños de Bueu".
El alcalde, Félix Juncal, fue el encargado de cerrar el debate y acusó a populares y socialistas de querer "enmarañar" la tramitación. "Durante este tempo ninguen pediu revogar o acordo plenario para ubicar a piscina nas Lagoas [...] e ninguén obxectou nada cando se explicou como sería o proxecto", recordó el regidor. Juncal atribuyó las críticas de la oposición a que "nunca creeron que chegaría este día", en referencia a la aprobación del proyecto.