D.G.P. - BUEU
La obra para la canalización del río Bispo está a punto de comenzar. La empresa adjudicataria del contrato, Xestión Ambiental de Contratas, ya comenzó a desplazar su maquinaria hasta el lugar y espera comenzar los trabajos a lo largo de la semana próxima. Los responsables de la compañía adelantaron que los trabajos comenzarán en la propia playa de Banda do Río con el objetivo de abandonar el arenal antes del inicio de la temporada estival.
Los operarios de la empresa ya estuvieron estos días en la zona y vallaron un tramo de la playa, justo frente al antiguo astillero de Purro. En este entorno –desplazándose en dirección al lugar que ocupaba antes el aserradero– está prevista la colocación dos emisarios submarinos, que recogerán las aguas pluviales procedentes del entorno de O Valado y del centro del barrio de Banda do Río. Las nuevas canalizaciones tendrán un ancho de 1,2 metros y significarán la desaparición de las dos tuberías que están ahora al descubierto (los conocidos popularmente como los ‘cañones de Navarone’).
La actuación en el arenal se completará a la altura del Hotel Incamar. Éste es el punto de desembocadura del río Bispo y el proyecto final de Augas de Galicia recoge una solución que contempla tanto un tramo que se canalizará de manera subterránea y otro que se dejará al aire libre. La propuesta técnica apuesta por la colocación de unos enormes marcos de hormigón, de 1,5 metros de alto y 3,5 de ancho (aproximadamente), para canalizar el cauce. La entrada a la playa discurrirá de manera soterrada y el trecho final será descubierto, acondicionando en los márgenes una escollera de piedra. Esta solución técnica es un punto intermedio a la propuesta inicial del ayuntamiento, que consistía en dejar completamente al descubierto la desembocadura del río. Además, se retirarán los dos emisarios submarinos actuales y que se encuentran bastante deteriorados.
Fase compleja
La ejecución de esta parte de la obra es quizás la más complicada porque los trabajos se realizarán tanto desde tierra como desde el mar, donde un barco colaborará en la instalación de los nuevos emisarios y que tendrán una longitud de casi 100 metros. Esta fase del proyecto exige también trabajar en función de las mareas, algo que la contratista ya ha tenido en cuenta en su planificación de obra. Por ello, confía en que estas obras puedan finalizar antes de que comience el verano y dejar así la playa lista para el disfrute de vecinos y visitantes.
A continuación se trasladaría a la calle Pazos Fontenla, al entorno del lavadero situado frente al colegio Virxe Milagrosa. En este lugar se canalizará adecuadamente el río, eliminando el cuello de botella actual y que forma un ángulo de 90 grados en el cauce del mismo. Desde el ayuntamiento incluso se vería con buenos ojos que esta fase del proyecto se ejecutase después del verano.
El presupuesto total de la obra es de casi 600.000 euros, que sufragará íntegramente la nueva Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras. El objetivo es poner fin a las inundaciones en el barrio de Banda do Río.